so 'haḿ vasann api vibho bahu-duḥkha-vāsaḿ
garbhān na nirjigamiṣe bahir andha-kūpe
yatropayātam upasarpati deva-māyā
mithyā matir yad-anu saḿsṛti-cakram etat
saḥ aham — yo mismo; vasan — viviendo; api — aunque; vibho — ¡oh, Señor!; bahu-duḥkha — con muchas miserias; vÄsam — en una condición; garbhÄt — del abdomen; na — no; nirjigamiá¹£e — deseo partir; bahiḥ — fuera; andha-kÅ«pe — en el oscuro pozo; yatra — donde; upayÄtam — el que va allÃ; upasarpati — ella captura; deva-mÄyÄ â€” la energÃa externa del Señor; mithyÄ â€” falsa; matiḥ — identificación; yat — la cual mÄyÄ; anu — de acuerdo con; saá¹sá¹›ti — de continuados nacimientos y muertes; cakram — ciclo; etat — este.
Las condiciones en que vive el niño durante el tiempo que pasa en el vientre de su madre son muy difÃciles y horrorosas, pero obtiene el beneficio de revivir la conciencia pura de su relación con el Seor Supremo, y ora pidiendo la liberación. Pero maya, la energÃa ilusoria, es tan fuerte que en cuanto nace el niño, una vez que ha salido del abdomen, le fuerza a creer que es el cuerpo. Maya significa «ilusión», aquello que en realidad no es. En el mundo material, todos se identifican con el cuerpo. Esa conciencia egoÃsta falsa de que «yo soy el cuerpo» surge inmediatamente después de que el niño sale del vientre. La madre y los demás familiares le están esperando, y tan pronto como nace, ella le alimenta y todos le ofrecen sus cuidados. La entidad viviente pronto olvida su posición y se enreda en las relaciones basadas en el cuerpo. Conocimiento verdadero significa tener conciencia de que «yo no soy el cuerpo, soy un alma espiritual, una parte integral eterna del Señor Supremo». El conocimiento verdadero trae consigo la renunciación, es decir, no pensar que el cuerpo es el ser.
Por la influencia de maya, la energÃa externa, inmediatamente después de nacer nos olvidamos de todo. Por esa razón, el niño ora diciendo que prefiere permanecer dentro del vientre antes que salir fuera. Se dice que Sukadeva Gosvami, apoyándose en esa consideración, permaneció dieciséis años en el vientre de su madre; no querÃa enredarse en la falsa identificación corporal. Después de cultivar este conocimiento en el vientre de su madre, cumplidos dieciséis años, salió e inmediatamente abandonó el hogar, de manera que la influencia de maya no le pudiera capturar. En la Bhagavad-gita se explica también que la influencia de maya es insuperable. Pero si somos conscientes de Krsna, podemos vencer a esa maya insuperable, como se confirma en la Bhagavad-gita (7.14): mam eva ye prapadyante mayam etam taranti te. Aquel que se entregue a los pies de loto de Krsna podrá liberarse de ese falso concepto de la vida. La influencia de maya nos hace olvidar la relación eterna que nos une con Krsna, y nos identificamos con el cuerpo y con los subproductos del cuerpo: esposa, hijos, sociedad, amistad y amor. De esa manera, caemos vÃctimas de la influencia de maya, y nuestra vida materialista en el ciclo de nacimientos y muertes estrecha todavÃa más sus lazos.