यस्त्वत्र बद्ध इव कर्मभिरावृतात्मा
भूतेन्द्रियाशयमयीमवलम्ब्य मायाम् ।
आस्ते विशुद्धमविकारमखण्डबोधम्
आतप्यमानहृदयेऽवसितं नमामि ॥१३॥

yas tv atra baddha iva karmabhir āvṛtātmā

bhūtendriyāśayamayīm avalambya māyām

āste viśuddham avikāram akhaṇḍa-bodham

ātapyamāna-hṛdaye 'vasitaḿ namāmi

yaḥ — quien; tu — también; atra — aquí; baddhaḥ — atada; iva — como si; karmabhiḥ — por actividades; Ävá¹›ta — cubierta; ÄtmÄ â€” el alma pura; bhÅ«ta — los elementos densos; indriya — los sentidos; ÄÅ›aya — la mente; mayÄ«m — está compuesta de; avalambya — habiendo caído; mÄyÄm — en mÄyÄ; Äste — permanece; viÅ›uddham — completamente puro; avikÄram — inmutable; akhaṇá¸a-bodham — que posee conocimiento ilimitado; ÄtapyamÄna — arrepentido; há¹›daye — en el corazón; avasitam — residir; namÄmi — ofrezco mis reverencias respetuosas.


Texto

Yo, el alma pura, estoy ahora atada por mis actividades, y por disposición de maya, me encuentro en el vientre de mi madre. Ofrezco mis reverencias respetuosas a aquel que, aunque está también aquí, conmigo, es inmutable e impasible. Él es ilimitado, pero un corazón arrepentido puede percibirle. A Él Le ofrezco mis respetuosas reverencias.

Significado

Como se afirmó en el verso anterior, el alma jiva dice: «Yo me refugio en el Señor Supremo». Por lo tanto, el alma jiva es, por constitución, el servidor subordinado del Alma Suprema, la Personalidad de Dios. Como se confirma en los Upanisads, tanto el Alma Suprema como el alma jiva están en el mismo cuerpo. Son amigas, pero una está sufriendo, y la otra está aparte del sufrimiento.

En este verso se dice visuddham avikaram akhanda-bodham: La Superalma siempre está aparte de toda contaminación. La entidad viviente está contaminada y sufre porque tiene un cuerpo material, pero eso no significa que el Señor, por estar con ella, también tenga un cuerpo material. Él es avikaram, inmutable. Él es siempre el mismo Supremo, pero desgraciadamente, los filósofos mayavadis, debido a sus corazones impuros, no pueden entender que el Alma Suprema, la Superalma, es distinta del alma individual. Aquí se dice: atapyamana-hrdaye 'vasitam: Él está en el corazón de todas las entidades vivientes, pero sólo un alma arrepentida Le puede percibir. El alma individual se arrepiente de haber olvidado su posición constitucional, de haber querido ser una con el Alma Suprema y haber hecho todo lo posible por enseñorearse de la naturaleza material. Sus esfuerzos han sido en vano, y por ello, se siente arrepentido. En ese momento comprende a la Superalma, es decir, la relación entre la Superalma y el alma individual. Como se confirma en la Bhagavad-gita, después de muchísimas vidas, el alma condicionada recibe el conocimiento de que Vasudeva es grande, de que Él es el amo y de que Él es el Señor. El alma individual es el sirviente, y por lo tanto, se entrega a Él. En ese momento se convierte en mahatma, una gran alma. En consecuencia, cuando una entidad viviente afortunada obtiene esa comprensión, incluso si se halla en el vientre de su madre, tiene la liberación asegurada.