yas tv atra baddha iva karmabhir āvṛtātmā
bhūtendriyāśayamayīm avalambya māyām
āste viśuddham avikāram akhaṇḍa-bodham
ātapyamāna-hṛdaye 'vasitaḿ namāmi
yaḥ — quien; tu — también; atra — aquÃ; baddhaḥ — atada; iva — como si; karmabhiḥ — por actividades; Ävá¹›ta — cubierta; ÄtmÄ â€” el alma pura; bhÅ«ta — los elementos densos; indriya — los sentidos; ÄÅ›aya — la mente; mayÄ«m — está compuesta de; avalambya — habiendo caÃdo; mÄyÄm — en mÄyÄ; Äste — permanece; viÅ›uddham — completamente puro; avikÄram — inmutable; akhaṇá¸a-bodham — que posee conocimiento ilimitado; ÄtapyamÄna — arrepentido; há¹›daye — en el corazón; avasitam — residir; namÄmi — ofrezco mis reverencias respetuosas.
Como se afirmó en el verso anterior, el alma jiva dice: «Yo me refugio en el Señor Supremo». Por lo tanto, el alma jiva es, por constitución, el servidor subordinado del Alma Suprema, la Personalidad de Dios. Como se confirma en los Upanisads, tanto el Alma Suprema como el alma jiva están en el mismo cuerpo. Son amigas, pero una está sufriendo, y la otra está aparte del sufrimiento.
En este verso se dice visuddham avikaram akhanda-bodham: La Superalma siempre está aparte de toda contaminación. La entidad viviente está contaminada y sufre porque tiene un cuerpo material, pero eso no significa que el Señor, por estar con ella, también tenga un cuerpo material. Él es avikaram, inmutable. Él es siempre el mismo Supremo, pero desgraciadamente, los filósofos mayavadis, debido a sus corazones impuros, no pueden entender que el Alma Suprema, la Superalma, es distinta del alma individual. Aquà se dice: atapyamana-hrdaye 'vasitam: Él está en el corazón de todas las entidades vivientes, pero sólo un alma arrepentida Le puede percibir. El alma individual se arrepiente de haber olvidado su posición constitucional, de haber querido ser una con el Alma Suprema y haber hecho todo lo posible por enseñorearse de la naturaleza material. Sus esfuerzos han sido en vano, y por ello, se siente arrepentido. En ese momento comprende a la Superalma, es decir, la relación entre la Superalma y el alma individual. Como se confirma en la Bhagavad-gita, después de muchÃsimas vidas, el alma condicionada recibe el conocimiento de que Vasudeva es grande, de que Él es el amo y de que Él es el Señor. El alma individual es el sirviente, y por lo tanto, se entrega a Él. En ese momento se convierte en mahatma, una gran alma. En consecuencia, cuando una entidad viviente afortunada obtiene esa comprensión, incluso si se halla en el vientre de su madre, tiene la liberación asegurada.