ārabhya saptamān māsāl
labdha-bodho 'pi vepitaḥ
naikatrāste sūti-vātair
viṣṭhā-bhūr iva sodaraḥ
Ärabhya — empezando; saptamÄt mÄsÄt — a partir del séptimo mes; labdha- bodhaḥ — dotado de conciencia; api — aunque; vepitaḥ — sacudido; na — no; ekatra — en un lugar; Äste — permanece; sÅ«ti-vÄtaiḥ — por los vientos del parto; viá¹£á¹hÄ-bhūḥ — el gusano; iva — como; sa-udaraḥ — nacido en el mismo vientre.
Al final del séptimo mes, los aires del cuerpo impiden que el niño permanezca en un lugar estable, pues antes del parto todo el sistema uterino se distiende. El verso se refiere a los gusanos con la palabra sodara. Sodara significa «nacido de la misma madre». Puesto que el niño nace en el vientre de la madre, y las lombrices nacen como resultado de fermentaciones en el mismo vientre, en esas circunstancias el niño y los gusanos en realidad son hermanos. Ansiamos establecer la fraternidad universal entre los seres humanos, pero debemos tener en cuenta que incluso los gusanos son hermanos nuestros, y con mayor razón, las demás entidades vivientes. Por consiguiente, debemos preocuparnos de todas las entidades vivientes.