ādīpanaḿ sva-gātrāṇāḿ
veṣṭayitvolmukādibhiḥ
ātma-māḿsādanaḿ kvāpi
sva-kṛttaḿ parato 'pi vā
ādīpanam — prendiendo fuego; sva-gātrāṇām — con sus propios miembros; veṣṭayitvā — habiendo sido rodeado; ulmuka-ādibhiḥ — con tizones de madera ardiendo, etc; ātma-māṁsa — de su propia carne; adanam — comer; kva api — a veces; sva-kṛttam — hecho por él mismo; parataḥ — por otros; api — también; vā — o.
En éste y los siguientes tres versos, se darán detalles sobre el castigo. Lo primero que se explica es que el condenado, ardiendo en el fuego, tiene que comer su propia carne, o permitir que la coman otros que están en la misma situación. Durante la última gran guerra, en los campos de concentración, a veces la gente comía su propio excremento; así pues, no debe sorprendernos de que en el Yamasadana, la morada de Yamaraja, uno que en vida disfrutó mucho comiendo la carne de otros, tenga que comer la suya propia.