yama-dūtau tadā prāptau
bhīmau sarabhasekṣaṇau
sa dṛṣṭvā trasta-hṛdayaḥ
śakṛn-mūtraḿ vimuñcati
yama-dūtau — dos mensajeros de Yamarāja; tadā — en ese momento; prāptau — venidos; bhīmau — terribles; sa-rabhasa — llenos de ira; īkṣaṇau — sus ojos; saḥ — él; dṛṣṭvā — viendo; trasta — aterrorizado; hṛdayaḥ — su corazón; śakṛt — excremento; mūtram — orina; vimuñcati — expulsa.
La transmigración de la entidad viviente después de abandonar el cuerpo puede ser de dos maneras: o bien va ante el controlador de las actividades pecaminosas, cuyo nombre es Yamaraja, o bien va a los planetas superiores, o a Vaikuntha. El Señor Kapila explica aquí cómo tratan los yamadutas, los mensajeros de Yamaraja, a las personas que se ocupan en actividades de complacencia de los sentidos para mantener a una familia. A la hora de la muerte, los yamadutas hacen de guardianes de las personas que se han dedicado intensamente a la complacencia de los sentidos. Ellos se encargan de llevar al moribundo hasta el planeta en que reside Yamaraja. En los siguientes versos se describen las condiciones de ese lugar.