yamādibhir yoga-pathair
abhyasañ śraddhayānvitaḥ
mayi bhāvena satyena
mat-kathā-śravaṇena ca
yama-ādibhiḥ — empezando con yama; yoga-pathaiḥ — por medio del sistema de yoga; abhyasan — practicando; śraddhayā anvitaḥ — con gran fe; mayi — a Mí; bhāvena — con devoción; satyena — sin mezcla; mat-kathā — narraciones acerca de Mí; śravaṇena — escuchando; ca — y.
En la práctica del yoga hay ocho etapas diferentes: yama, niyama, asana, pranayama, pratyahara, dharana, dhyana y samadhi. Yama y niyama significa practicar el proceso de control siguiendo regulaciones estrictas, y asana se refiere a las posturas para sentarse. Esas prácticas nos ayudan a elevarnos al nivel de fe requerido en el servicio devocional. La práctica del yoga como ejercicio físico no es la meta final; la verdadera finalidad es concentrar la mente, controlarla, y aprender a establecerse fielmente en el servicio devocional.
Bhavena, o bhava, es un factor muy importante en la práctica del yoga o de cualquier proceso espiritual. Bhava viene explicado en la Bhagavad-gita (10.8): budha bhava-samanvitah: Debemos estar absortos en pensamientos de amor por Krsna. Aquel que sabe que Krsna, la Suprema Personalidad de Dios, es la fuente de todo, y que todo emana de Él (aham sarvasya prabhavah), puede entender el aforismo del Vedanta que dice: janmady asya yatah («la fuente original de todo»), y entonces puede absorberse en bhava, el estado preliminar de amor por Dios.
En el Bhakti-rasamrta-sindhu, Rupa Gosvami explica con todo lujo de detalles cómo se obtiene ese estado preliminar de amor por Dios, bhava. Allí afirma que, en primer lugar, hay que tener fe firme, ser sraddhayanvitah. La fe se obtiene con el control de los sentidos, bien sea por medio de la práctica de yoga, siguiendo las reglas y regulaciones y practicando las posturas para sentarse, o bien directamente con el bhakti-yoga, como se recomienda en el verso anterior. De los nueve aspectos distintos del bhakti-yoga, el primero y más importante es cantar y escuchar acerca del Señor. Eso se menciona aquí también. Mat-katha-sravanena ca. Para llegar al nivel de fe requerido, pueden seguirse las reglas y regulaciones del sistema de yoga, o puede alcanzarse el mismo objetivo simplemente cantando y escuchando acerca de las actividades trascendentales del Señor. La palabra ca es significativa. El bhakti-yoga es directo, y el otro proceso es indirecto. Pero si alguien emprende el proceso indirecto, no alcanzará el éxito si no llega a ocuparse por completo en el proceso directo de escuchar y cantar las glorias del Señor. Por lo tanto, en este verso se emplea la palabra satyena. Con respecto a esto, Svami Sridhara comenta que satyena significa niskapatena, «sin duplicidad». Los impersonalistas están llenos de duplicidad. A veces simulan ejecutar servicio devocional, pero en última instancia, su idea es volverse uno con el Supremo. Eso es duplicidad, kapata. El Bhagavatam no permite tal duplicidad. Al principio del Srimad-Bhagavatam se afirma claramente: paramo nirmatsaranam: «Este tratado, el Srimad-Bhagavatam, se dirige a los que están completamente libres de envidia». Aquí se subraya de nuevo el mismo punto. Quien no sea completamente fiel a la Suprema Personalidad de Dios y se ocupe en el proceso de escuchar y cantar las glorias del Señor, no tiene posibilidad de liberarse.