arthe hy avidyamāne 'pi
saḿsṛtir na nivartate
dhyāyato viṣayān asya
svapne 'narthāgamo yathā
arthe — causa real; hi — ciertamente; avidyamāne — no existiendo; api — aunque; saṁsṛtiḥ — la condición material de existencia; na — no; nivartate — cesa; dhyāyataḥ — contemplando; viṣayān — objetos de los sentidos; asya — de la entidad viviente; svapne — en un sueño; anartha — de inconvenientes; āgamaḥ — llegada; yathā — como.
El ejemplo del sueño es muy adecuado. En razón de distintas condiciones mentales, en los sueños nos vemos expuestos a situaciones ventajosas o desventajosas. Algo parecido ocurre con el alma espiritual: no tiene nada que ver con la naturaleza material, pero por su mentalidad de dominarla, se ve sometido a la posición condicionada de existencia.
En este verso se explica la existencia condicionada como dhyayato visayan asya. Visaya significa «objeto de disfrute». Mientras siga pensando que puede disfrutar de las cosas materiales, el alma continuará en la vida condicionada, pero tan pronto como recupere la cordura, comprenderá que no es el disfrutador, pues el único disfrutador es la Suprema Personalidad de Dios. Como se confirma en la Bhagavad-gita (5.29), Él es el beneficiario de los resultados de todos los sacrificios y penitencias (bhoktaram yajña-tapasam), y el propietario de los tres mundos (sarva-loka-mahesvaram). Él es el verdadero amigo de todas las entidades vivientes. Pero nosotros, en vez de dejar en manos de la Suprema Personalidad de Dios la propiedad, el disfrute y la posición de verdadero amigo de las entidades vivientes, pretendemos ser los propietarios, los disfrutadores y los amigos. Ejecutamos obras filantrópicas, considerándonos los amigos de la sociedad humana. Puede que alguien se proclame como un gran activista en pro de la nación, el mejor amigo del pueblo y del país, pero en realidad, no puede ser el mejor amigo de todos. El único amigo es Krsna. Uno debe tratar de elevar la conciencia del alma condicionada para que pueda entender que el verdadero amigo es Krsna. Krsna nunca engañará a aquel que se haya hecho amigo Suyo, y le dará toda la ayuda que necesite. Despertar esa conciencia en el alma condicionada es el servicio más grande, y no el dárselas uno mismo de «el mejor amigo» de otra entidad viviente. El poder de la amistad es limitado. Aunque alguien pretenda ser amigo, no puede serlo ilimitadamente. Hay una cantidad ilimitada de entidades vivientes, y nuestros recursos son limitados; por lo tanto, no podemos ofrecer ningún provecho verdadero a la generalidad de la gente. El mejor servicio que podemos brindarles es despertar su conciencia de Krsna, de manera que puedan saber que el disfrutador supremo, el propietario supremo y el amigo supremo es Krsna. Entonces, el sueño ilusorio de enseñorearse de la naturaleza material se desvanecerá.