imā duhitaraḥ satyas
tava vatsa sumadhyamāḥ
sargam etaḿ prabhāvaiḥ svair
bṛḿhayiṣyanty anekadhā
imāḥ — estas; duhitaraḥ — hijas; satyaḥ — castas; tava — tuyas; vatsa — ¡oh, querido hijo mío!; su-madhyamāḥ — de delgada cintura; sargam — creación; etam — esta; prabhāvaiḥ — con descendientes; svaiḥ — sus propios; bṛṁhayiṣyanti — harán aumentar; aneka-dhā — de diversas maneras.
Al principio de la creación, Brahma estaba más o menos preocupado por hacer que la población aumentase, y cuando vio que Kardama Muni ya había engendrado nueve hermosas hijas, tenía la esperanza de que por medio de ellas vendrían muchos hijos que se encargarían del principio creativo del mundo material. Por consiguiente, estaba feliz de verlas. La palabra sumadhyama significa «una buena hija de una mujer hermosa». A una mujer, si tiene la cintura delgada, se la considera muy hermosa. Todas las hijas de Kardama Muni tenían la misma hermosa presencia.