प्रविश्य तत्तीर्थवरमादिराजः सहात्मजः ।
ददर्श मुनिमासीनं तस्मिन्हुतहुताशनम् ॥४५॥
विद्योतमानं वपुषा तपस्युग्रयुजा चिरम् ।
नातिक्षामं भगवतः स्निग्धापाङ्गावलोकनात् ।
तद्व्याहृतामृतकला पीयूषश्रवणेन च ॥४६॥
प्रांशुं पद्मपलाशाक्षं जटिलं चीरवाससम् ।
उपसंश्रित्य मलिनं यथार्हणमसंस्कृतम् ॥४७॥

praviśya tat tīrtha-varam

ādi-rājaḥ sahātmajaḥ

dadarśa munim āsīnaḿ

tasmin huta-hutāśanam

vidyotamānaḿ vapuṣā

tapasy ugra-yujā ciram

nātikṣāmaḿ bhagavataḥ

snigdhāpāńgāvalokanāt

tad-vyāhṛtāmṛta-kalā-

pīyūṣa-śravaṇena ca

prāḿśuḿ padma-palāśākṣaḿ

jaṭilaḿ cīra-vāsasam

upasaḿśritya malinaḿ

yathārhaṇam asaḿskṛtam

praviśya — entrando; tat — en aquel; tīrtha-varam — el mejor de los lugares sagrados; ādi-rājaḥ — el primer rey (Svāyambhuva Manu); saha-ātmajaḥ — junto con su hija; dadarśa — vio; munim — al sabio; āsīnam — sentado; tasmin — en la ermita; huta — ofreciendo oblaciones; huta-aśanam — al fuego sagrado; vidyotamānam — brillando resplandecientemente; vapuṣā — de su cuerpo; tapasi — en penitencia; ugra — terriblemente; yujā — dedicado al yoga; ciram — durante mucho tiempo; na — no; atikṣāmam — muy demacrado; bhagavataḥ — del Señor; snigdha — afectuosa; apāṅga — oblicua; avalokanāt — de la mirada; tat — de Él; vyāhṛta — de las palabras; amṛta-kalā — como la Luna; pīyūṣa — el néctar; śravaṇena — por oír; ca — y; prāṁśum — alto; padma — flor de loto; palāśa — pétalo; akṣam — ojos; jaṭilam — mechones enmarañados; cīra-vāsasam — vestido con harapos; upasaṁśritya — habiéndose acercado; malinam — desaseado; yathā — como; arhaṇam — gema; asaṁskṛtam — sin pulir.


Texto

Entrando con su hija en aquel lugar tan sagrado y acercándose al sabio, Svayambhuva Manu, el primer monarca, lo vio sentado en su ermita, cuando acababa de propiciar al fuego sagrado vertiendo oblaciones en él. Su cuerpo era muy brillante; aunque estaba ocupado desde hacía mucho tiempo en austeras penitencias, no estaba demacrado, pues el Señor había vuelto hacia él Su afectuosa mirada, y además había escuchado el néctar que fluye de las palabras del Señor, semejantes a la Luna. El sabio era alto, de ojos grandes como los pétalos del loto, y tenía los cabellos enredados sobre la cabeza. Se vestía con harapos. Svayambhuva Manu se acercó y vio que estaba un tanto sucio, como una gema sin pulir.

Significado

Ésa es la descripción de un brahmacari-yogi. Por la mañana, el primer deber del brahmacari que busca la elevación espiritual es huta-hutasana, ofrecer oblaciones en sacrificio al Señor Supremo. Aquellos que practican brahmacarya no pueden dormir hasta las siete o las nueve de la mañana. Deben levantarse muy temprano, por lo menos hora y media antes de la salida del Sol, y ofrecer oblaciones o, en esta era, cantar el santo nombre del Señor, Hare Krsna. Como nos recuerda el Señor Caitanya: kalau nasty eva nasty eva nasty eva gatir anyatha: En esta era no hay otro camino, no hay otro camino, no hay otro camino, que el canto del santo nombre del Señor. El brahmacari debe levantarse temprano por la mañana y, después de adoptar su postura, debe cantar el santo nombre del Señor. La propia fisonomía del sabio delataba que había emprendido grandes austeridades; eso distingue a quien está observando brahmacarya, el voto de celibato. Quien no vive así manifiesta los signos de la lujuria en su rostro y en su cuerpo. La palabra vidyotamanam indica que su cuerpo mostraba el aspecto de un brahmacari. Ése es el certificado de aquel que ha emprendido grandes austeridades en yoga. Un borracho, fumador o mujeriego nunca es apto para practicar el yoga. Los yogis generalmente estan muy delgados, porque no viven en situaciones cómodas, pero Kardama Muni no estaba demacrado, pues había visto personalmente a la Suprema Personalidad de Dios. Aquí la palabra snigdha- paṅgavalokanat significa que fue lo bastante afortunado como para ver personalmente al Señor Supremo. Tenía un aspecto sano, porque había recibido las nectáreas vibraciones sonoras de los labios de loto de la Personalidad de Dios. Lo mismo ocurre con aquel que escucha la vibración sonora trascendental del santo nombre del Señor, Hare Krsna: su salud mejora también. Hemos visto en la práctica mejorar su salud a muchos brahmacaris y grhasthas conectados con la Asociación Internacional para la Conciencia de Krsna, y cómo sus rostros han cobrado un nuevo lustre. Es esencial que el brahmacari ocupado en progresar espiritualmente tenga un aspecto muy sano y brillante. La comparación del sabio con una gema sin pulir es muy apropiada. Aunque una gema acabada de extraer de la mina tiene un aspecto basto, eso no disminuye su brillo. De la misma manera, Kardama, aunque no estaba bien vestido y su cuerpo no estaba bien limpio, causaba la misma impresión que una joya.