यन्मर्त्यलीलौपयिकं स्वयोग
मायाबलं दर्शयता गृहीतम् ।
विस्मापनं स्वस्य च सौभगर्द्धेः
परं पदं भूषणभूषणाङ्गम् ॥१६॥

yan martya-līlaupayikaḿ sva-yoga-

māyā-balaḿ darśayatā gṛhītam

vismāpanaḿ svasya ca saubhagarddheḥ

paraḿ padaḿ bhūṣaṇa-bhūṣaṇāńgam

yat — Su forma eterna, la cual; martya — mundo mortal; lÄ«lÄ-upayikam — precisamente idónea para los pasatiempos; sva-yoga-mÄyÄ-balam — la potencia de la energía interna; darÅ›ayatÄ â€” para la manifestación; gá¹›hÄ«tam — descubierta; vismÄpanam — maravilloso; svasya — de Su propio; ca — y; saubhaga-á¹›ddheḥ — del opulento; param — suprema; padam — posición máxima; bhūṣaṇa — adorno; bhūṣaṇa-aá¹…gam — de los adornos.


Texto

El Señor advino al mundo mortal mediante Su potencia interna, yoga-maya. Vino en Su forma eterna, que es precisamente la idónea para Sus pasatiempos. Esos pasatiempos eran maravillosos para todos, incluso para aquellos que estaban orgullosos de su propia opulencia, y hasta para el propio Señor en Su forma de Señor de Vaikuntha. Así pues, Su cuerpo trascendental [de Sri Krsna] es el adorno de todos los adornos.

Significado

De conformidad con los himnos védicos (nityo nityanamcetanas cetananam), la Personalidad de Dios es más excelente que todos los demás seres vivientes que se encuentran en todos los universos del mundo material. Él es la principal de todas las entidades vivientes; nadie puede superarlo ni ser igual a Él en riqueza, fuerza, fama, belleza, conocimiento ni renunciación. Cuando Sri Krsna Se encontraba dentro de este universo, parecía un ser humano, debido a que advino de una manera precisamente idónea para Sus pasatiempos en el mundo mortal. No apareció en la sociedad humana en Su aspecto de Vaikuntha, con cuatro brazos, ya que eso no habría sido apropiado para Sus pasatiempos. Pero, a pesar de que apareció como un ser humano, nadie era ni es igual a Él en ningún aspecto en ninguna de las seis diferentes opulencias. Todos están más o menos orgullosos de su opulencia en este mundo, pero cuando Sri Krsna Se encontraba en la sociedad humana, superó a todos Sus contemporáneos de todo el universo.

Cuando los pasatiempos del Señor pueden ser vistos por el ojo humano, se denominan prakata, y cuando no pueden verse, se denominan aprakata. En realidad, los pasatiempos del Señor nunca se detienen, de la misma manera en que el Sol nunca abandona el cielo. El Sol siempre se encuentra en su órbita correcta en el cielo, pero a veces nuestra limitada visión puede verlo, y a veces no. En forma similar, los pasatiempos del Señor siempre se están llevando a cabo en un universo u otro, y cuando Sri Krsna partió de la morada trascendental de Dvaraka, se trataba sencillamente de una desaparición de ante los ojos de la gente de allí. No debe entenderse erróneamente que Su cuerpo trascendental, que es el precisamente idóneo para los pasatiempos en el mundo mortal, sea de alguna manera inferior a Sus diferentes expansiones de los Vaikunthalokas. El cuerpo que manifestó en el mundo material es trascendental por excelencia, en el sentido de que Sus pasatiempos en el mundo mortal superan la misericordia que Él exhibe en los Vaikunthalokas. En los Vaikuntalokas, el Señor es misericordioso para con las entidades vivientes liberadas o nitya-muktas, pero, en Sus pasatiempos en el mundo mortal, es misericordioso incluso con las almas caídas nitya-baddhas, es decir, condicionadas para siempre. Las seis excelentes opulencias que exhibe en el mundo mortal por intermedio de Su potencia interna, yoga-maya, son poco comunes incluso en los Vaikunthalokas. No manifestó Sus pasatiempos mediante Su energía material, sino mediante Su energía espiritual. La excelencia de Su rasa-lila de Vrndavana y de Su vida de casado con dieciséis mil esposas, es maravillosa incluso para Narayana de Vaikuntha, y sin duda alguna que lo es para las demás entidades vivientes que se encuentran dentro de este mundo mortal. Sus pasatiempos son maravillosos incluso para Sus demás encarnaciones, tales como Sri Rama, Nrsimha y Varaha. Su opulencia era tan supremamente exce- lente, que Sus pasatiempos eran adorados incluso por el Señor de Vaikuntha, el cual no es diferente del propio Sri Krsna.