यस्य वाचा प्रजाः सर्वा गावस्तन्त्येव यन्त्रिताः ।
हरन्ति बलिमायत्तास्तस्मै मुख्याय ते नमः ॥८॥

yasya vācā prajāḥ sarvā

gāvas tantyeva yantritāḥ

haranti balim āyattās

tasmai mukhyāya te namaḥ

yasya — de quienes; vācā — las directrices vĂ©dicas; prajāង — entidades vivientes; sarvāង — todas; gāvaáž„ — bueyes; tantyā — por una cuerda; iva — como; yantritāង — son dirigidos; haranti — ofrecer, llevarse; balim — presentaciĂłn, elementos para adoraciĂłn; āyattāង — bajo control; tasmai — a Ă©l; mukhyāya — a la persona principal; te — a ti; namaáž„ — respetuosas reverencias.


Texto

Las directrices védicas guían a todas las entidades vivientes del universo, tal como dirige a un buey la cuerda que se ata a su nariz. Nadie puede violar las reglas que se establecen en las Escrituras védicas. ¥Ofrecemos nuestro respeto a la persona principal, que nos ha legado los Vedas!

Significado

Las Escrituras vĂ©dicas son las leyes de la Suprema Personalidad de Dios. No se pueden quebrantar los mandamientos que se dan en las Escrituras vĂ©dicas, tal como no se pueden quebrantar las leyes del estado. Toda criatura viviente que quiera un verdadero beneficio en la vida debe actuar ajustĂĄndose a la guĂ­a de las Escrituras vĂ©dicas. Las almas condicionadas que han venido a este mundo material en busca de complacencia material de los sentidos se regulan mediante los mandamientos de las Escrituras vĂ©dicas. La complacencia de los sentidos es como la sal. No se puede tomar demasiada ni demasiado poca, pero hay que tomar una cierta cantidad de sal para hacer que los alimentos sean sabrosos. Aquellas almas condicionadas que han venido a este mundo material deben utilizar sus sentidos siguiendo la guĂ­a de las Escrituras vĂ©dicas; de lo contrario, se verĂĄn puestos en una condiciĂłn de vida mĂĄs miserable. No existe ningĂșn ser humano ni semidiĂłs que pueda decretar leyes como las de las Escrituras vĂ©dicas, porque las regulaciones vĂ©dicas las dicta el Señor Supremo.