antar bahiś cāmalam abja-netraḿ
sva-pūruṣecchānugṛhīta-rūpam
pautras tava śrī-lalanā-lalāmaḿ
draṣṭā sphurat-kuṇḍala-maṇḍitānanam
antaḥ — dentro; bahiḥ — fuera; ca — también; amalam — inmaculados; abja- netram — ojos de loto; sva-pūruṣa — propio devoto; icchā-anugṛhīta-rūpam — aceptando una forma de acuerdo con el deseo; pautraḥ — nieto; tava — tuyo; śrī- lalanā — hermosa diosa de la fortuna; lalāmam — adornado; draṣṭā — verá; sphurat- kuṇḍala — con brillantes pendientes; maṇḍita — adornado; ānanam — rostro.
Con esto se predice que el nieto de Diti, Prahlada Maharaja, podrá ver a la Personalidad de Dios, no sólo dentro de sí mismo, por medio de la meditación, sino que también Le podrá ver personalmente con sus ojos. Sólo alguien que esté muy elevado en conciencia de Krsna puede tener esa visión directa, pues no se puede ver al Señor con ojos materiales. La Suprema Personalidad de Dios tiene gran variedad de formas eternas, como Krsna, Baladeva, Saṅkarsana, Aniruddha, Pradyumna, Vasudeva, Narayana, Rama, Nrsimha, Varaha y Vamana, y el devoto del Señor conoce todas esas formas Visnu. El devoto puro se apega a una de las formas eternas del Señor, y el Señor Se complace en aparecer ante él en la forma deseada. El devoto no imagina algo caprichoso acerca de la forma del Señor, ni llega jamás a pensar que el Señor es impersonal y puede aceptar la forma deseada por un no devoto. El no devoto no tiene idea de la forma del Señor, y, por tanto, no puede pensar en ninguna de las formas antes citadas. Pero, cuando sea que un devoto ve al Señor, Le ve en una forma muy hermosamente adornada, en compañía de Su constante compañera, la diosa de la fortuna, que es eternamente hermosa.