sarvāśramān upādāya
svāśrameṇa kalatravān
vyasanārṇavam atyeti
jala-yānair yathārṇavam
sarva — todas; āśramān — órdenes sociales; upādāya — completando; sva — propias; āśrameṇa — por las órdenes sociales; kalatra-vān — una persona que vive con una esposa; vyasana-arṇavam — el peligroso océano de la existencia material; atyeti — se puede cruzar; jala-yānaiḥ — con buques de alta mar; yathā — como; arṇavam — el océano.
Hay cuatro órdenes sociales para la cooperación en el esfuerzo por la liberación de la existencia material. Las órdenes de brahmacarya, o vida piadosa de estudiante, vida familiar con una esposa, vida retirada y vida de renuncia, dependen todas ellas, para un avance con éxito, del jefe de familia que vive con una esposa. Esa cooperación es esencial para el funcionamiento adecuado de la institución de las cuatro órdenes sociales y las cuatro órdenes espirituales de vida. El sistema védico varnasrama se conoce generalmente como sistema de castas. El hombre que vive con una esposa tiene una gran responsabilidad en mantener a los miembros de las demás órdenes sociales (brahmacaris, vanaprasthas y sannyasis). Excepto los grhasthas, los jefes de familia, todos deben ocuparse en el avance espiritual de la vida, y por esa causa el brahmacari, el vanaprastha y el sannyasi tienen muy poco tiempo para ganarse el sustento. En consecuencia, recogen donaciones de los grhasthas, y de esta manera se aseguran las necesidades mínimas de la vida y cultivan la comprensión espiritual. Al ayudar a las otras tres secciones de la sociedad a cultivar valores espirituales, el jefe de familia también avanza en la vida espiritual. En última instancia, todos los miembros de la sociedad avanzan espiritualmente y cruzan fácilmente el océano de la nesciencia.