tam evānv api dhīyante
lokā bhūr-ādayas trayaḥ
niśāyām anuvṛttāyāḿ
nirmukta-śaśi-bhāskaram
tam — eso; eva — ciertamente; anu — después; api dhīyante — están fuera de la visión; lokāḥ — los planetas; bhūḥ-ādayaḥ — los tres mundos: Bhūḥ, Bhuvaḥ y Svaḥ; trayaḥ — tres; niśāyām — en la noche; anuvṛttāyām — común; nirmukta — sin brillo; śaśi — la Luna; bhāskaram — el Sol.
Se entiende que el brillo del Sol y de la Luna desaparecen de la esfera de los tres mundos, pero el Sol y la Luna en sí no se desvanecen. Aparecen en la porción restante del universo, que se encuentra más allá de la esfera de los tres mundos. La porción en la que está ocurriendo la disolución permanece sin rayos solares y sin luz de la Luna. Todo permanece a oscuras y lleno de agua, y soplan infatigables vientos, como se explica en los versos siguientes.