cakraḿ ca dikṣv avihataḿ daśasu sva-tejo
manvantareṣu manu-vaḿśa-dharo bibharti
duṣṭeṣu rājasu damaḿ vyadadhāt sva-kīrtiḿ
satye tri-pṛṣṭha uśatīḿ prathayaḿś caritraiḥ
cakram — el disco Sudarśana del Señor; ca — así como también; dikṣu — en todas las direcciones; avihatam — sin ser impedido; daśasu — diez lados; sva-tejaḥ — fuerza personal; manvantareṣu — en diferentes encarnaciones de Manu; manu-vaṁśa-dharaḥ — como descendiente de la dinastía Manu; bibharti — rige; duṣṭeṣu — a los herejes; rājasu — a los reyes de ese tipo; damam — sujeción; vyadadhāt — ejecutó; sva-kīrtim — glorias personales; satye — en el planeta Satyaloka; tri-pṛṣṭhe — los tres sistemas planetarios; uśatīm — gloriosas; prathayan — reconocidas; caritraiḥ — características.
Ya hemos discutido en el Primer Canto acerca de las encarnaciones de Manu. En un día de Brahma hay catorce Manus, los cuales van cambiando uno tras otro. Así pues, hay cuatrocientos veinte Manus en un mes de Brahma, y cinco mil cuarenta Manus en un año de Brahma. Brahma vive cien años de los de su tipo, y, por consiguiente, hay quinientos cuatro mil Manus en la jurisdicción de un Brahma, y todos ellos viven sólo durante un período respiratorio de Maha-Visnu. Así que imaginémonos la cantidad de encarnaciones del Señor Supremo que actúan por todas partes de los mundos materiales, los cuales comprenden tan sólo una cuarta parte de la energía total de la Suprema Personalidad de Dios.
La encarnación manvantara castiga a todos los gobernantes herejes de diferentes planetas, con tanto poder como el de la Suprema Personalidad de Dios, quien castiga a los herejes con Su arma de disco. Las encarnaciones manvantara difunden las glorias trascendentales del Señor.