yad-vijñāno yad-ādhāro
yat-paras tvaḿ yad-ātmakaḥ
ekaḥ sṛjasi bhūtāni
bhūtair evātma-māyayā
yad vijñānaḥ — la fuente de conocimiento; yad-ādhāraḥ — bajo la protección de quién; yat-paraḥ — bajo la subordinación de quién; tvam — tú; yat-ātmakaḥ — con qué función; ekaḥ — solo; sṛjasi — tú estás creando; bhūtāni — las entidades vivientes; bhūtaiḥ — con la ayuda de los elementos materiales; eva — ciertamente; ātma — propia; māyayā — mediante la potencia.
Sri Narada Muni sabía que el Señor Brahma había conseguido energía creativa por someterse a severas austeridades. Por ello, el pudo entender que había alguien superior a Brahmaji que le había conferido a Brahma el poder de crear, y él hizo, por consiguiente, todas las preguntas anteriores. Los descubrimientos de los logros científicos progresivos no son, por lo tanto, independientes. El científico tiene que obtener el conocimiento de una cosa que ya existe, mediante el maravilloso cerebro hecho por otra persona. Un científico puede trabajar con la ayuda de ese cerebro conferido, pero no es posible que el científico cree su propio cerebro o uno similar. Por lo tanto, nadie es independiente en lo referente a ninguna creación, ni tampoco es automática esa creación.