nabhaso 'tha vikurvāṇād
abhūt sparśa-guṇo 'nilaḥ
parānvayāc chabdavāḿś ca
prāṇa ojaḥ saho balam
vāyor api vikurvāṇāt
kāla-karma-svabhāvataḥ
udapadyata tejo vai
rūpavat sparśa-śabdavat
tejasas tu vikurvāṇād
āsīd ambho rasātmakam
rūpavat sparśavac cāmbho
ghoṣavac ca parānvayāt
viśeṣas tu vikurvāṇād
ambhaso gandhavān abhūt
parānvayād rasa-sparśa-
śabda-rūpa-guṇānvitaḥ
nabhasaḥ — del cielo; atha — así; vikurvāṇāt — siendo transformado; abhūt — generado; sparśa — tacto; gunaḥ — cualidad; anilaḥ — aire; para — anterior; anvayāt — por sucesión; śabdavān — lleno de sonido; ca — también; prāṇaḥ — vida; ojaḥ — percepción sensual; sahaḥ — grasa; balam — fuerza; vāyoḥ — del aire; api — también; vikurvāṇāt — por transformación; kāla — tiempo; karma — reacción del pasado; sva-bhāvataḥ — sobre la base de la naturaleza; udapadyata — generado; tejaḥ — fuego; vai — debidamente; rūpavat — con forma; sparśa — tacto; śabdavat — con sonido también; tejasaḥ — del fuego; tu — pero; vikurvāṇāt — al ser transformado; āsīt — así ocurrió; ambhaḥ — agua; rasa-ātmakam — compuesto de jugo; rūpavat — con forma; sparśavat — con tacto; ca — y; ambhaḥ — agua; ghoṣavat — con sonido; ca — y; para — anterior; anvayāt — por sucesión; viśeṣaḥ — variedad; tu — pero; vikurvāṇāt — por la transformación; ambhasaḥ — del agua; gandhavān — olorosa; abhūt — se volvió; para — anterior; anvayāt — por sucesión; rasa — jugo; sparśa — tacto; śabda — sonido; rūpa-guṇa-anvitaḥ — cualitativo.
Todo el proceso de la creación es un acto de desarrollo y evolución gradual de un elemento a otro, hasta llegar a la variedad que se encuentra en la Tierra en la forma de muchos árboles, plantas, montañas, ríos, reptiles, pájaros, animales y diversas variedades de seres humanos. La cualidad de percepción sensual es también evolutiva, es decir, se genera del sonido, luego del tacto, y del tacto pasa a la forma. El sabor y el olor también se generan juntamente con el desarrollo gradual del cielo, aire, fuego, agua y tierra. Todos ellos son mutuamente la causa y el efecto el uno del otro, pero la causa original es el propio Señor, en la porción plenaria de Maha-Visnu, que yace en el agua causal del mahat-tattva. Por ello, en la Brahma-samhita hay una descripción que dice que el Señor Krsna es la causa de todas las causas, y eso se confirma en la Bhagavad-gita (10.8) de la siguiente manera:
aham sarvasya prabhavo
mattah sarvam pravartate
iti matva bhajante mam
budha bhava-samanvitah
Las cualidades de la percepción sensual se encuentran plenamente presentes en la tierra, y se encuentran manifestadas en otros elementos en una proporción menor. En el cielo sólo hay sonido, mientras que en el aire existen el sonido y el tacto. En el fuego hay sonido, tacto y forma, y en el agua además hay sabor, juntamente con las otras percepciones, es decir, el sonido, el tacto y la forma. Sin embargo, en la tierra se encuentran todas las cualidades anteriormente mencionadas, y además se desarrolla en ella el olor. Por lo tanto, en la Tierra hay un despliegue completo de diversas variedades de vida, que comienzan originalmente con el principio básico del aire. Las enfermedades del cuerpo ocurren debido al desarreglo del aire que se encuentra dentro del cuerpo de tierra de los seres vivientes. Las enfermedades mentales son el resultado de un desarreglo especial del aire que se encuentra dentro del cuerpo y, por ello, el ejercicio yóguico es especialmente favorable para mantener el aire en orden, de manera que las enfermedades del cuerpo se reduzcan casi a cero mediante esos ejercicios. Cuando éstos son realizados correctamente, la duración de la vida también aumenta, y uno también puede tener control sobre la muerte mediante esas prácticas. Un yogi perfecto puede gobernar la muerte y abandonar el cuerpo en el momento apropiado, cuando él se encuentra apto para trasladarse a un planeta adecuado. Sin embargo, el bhakti-yogi sobrepasa a todos los yogis debido a que, en virtud de su servicio devocional, él es promovido a la región que se encuentra más allá del cielo material, y es colocado en uno de los planetas del cielo espiritual por la voluntad suprema del Señor, el controlador de todo.