kārya-kāraṇa-kartṛtve
dravya-jñāna-kriyāśrayāḥ
badhnanti nityadā muktaḿ
māyinaḿ puruṣaḿ guṇāḥ
kārya — efecto; kāraṇa — causa; kartṛtve — en actividades; dravya — material; jñāna — conocimiento; kriyā-ārayāḥ — manifestadas por esos síntomas; badhnanti — condiciones; nityadā — eternamente; muktam — trascendental; māyinam — afectada por energía material; puruṣam — la entidad viviente; guṇāḥ — las modalidades materiales.
Las entidades vivientes, eternamente trascendentales, debido a que se encuentran entre las potencias interna y externa, reciben el nombre de potencia marginal del Señor. De hecho, las entidades vivientes no están destinadas a encontrarse condicionadas así por la energía material, pero debido a estar afectadas por la falsa sensación de su enseñoreamiento de la energía material, caen bajo la influencia de dicha potencia y, así pues, quedan condicionadas por las tres modalidades de la naturaleza material. Esa energía externa del Señor cubre el conocimiento puro de que la entidad viviente existe eternamente con Él, y la cobertura es tan constante, que pareciera que el alma condicionada es ignorante eternamente. Así de maravillosa es la acción de maya, o la energía externa, que se manifiesta como si hubiera sido producida materialmente. Por el poder encubridor de la energía material, el científico material no puede ver más allá de las causas materiales, pero de hecho, en el trasfondo de las manifestaciones materiales, se encuentra las acciones adhibhuta, adhyatma y adhidaiva, que el alma condicionada que se encuentra bajo la modalidad de la ignorancia no puede ver. La manifestación adhibhuta implica repeticiones de nacimientos y muertes con vejez y enfermedades, la manifestación adhyatma condiciona al alma espiritual, y la manifestación adhidaiva constituye el sistema controlador. Esas son las manifestaciones materiales de causa y efecto, y el sentido de responsabilidad de los que actúan en forma condicionada. Ellas son, después de todo, manifestaciones del estado condicionado, y el hecho de que el ser humano se libere de un estado condicionado así, constituye el logro perfeccionador más elevado.