nārāyaṇa-paro yogo
nārāyaṇa-paraḿ tapaḥ
nārāyaṇa-paraḿ jñānaḿ
nārāyaṇa-parā gatiḥ
nārāyaṇa-paraḥ — tan sólo para conocer a Nārāyaṇa; yogaḥ — concentración de la mente; nārāyaṇa-param — tan sólo con una intención de alcanzar a Nārāyaṇa; tapaḥ — austeridad; nārāyaṇa-param — tan sólo para tener un vistazo de Nārāyaṇa; jñānam — cultivo de conocimiento trascendental; nārāyaṇa-parā — el sendero de la salvación termina al entrar en el reino de Nārāyaṇa; gatiḥ — sendero progresivo.
En el proceso de meditación, existen dos sistemas de yoga, a saber, astaṅga-yoga y saṅkhya-yoga. El astaṅga-yoga consiste en practicar la concentración de la mente, en liberarse de toda ocupación mediante los procesos regulativos de la meditación, concentración, formas de sentarse, bloqueando los movimientos de la circulación interna de aire, etc. El saṅkhya-yoga está destinado a distinguir lo verdadero de lo efímero. Pero en fin de cuentas, ambos sistemas tienen como objetivo llegar a experimentar el Brahman impersonal, que no es más que una representación parcial de Narayana, la Personalidad de Dios. Tal como hemos explicado anteriormente, la refulgencia Brahman impersonal es tan sólo una parte de la Personalidad de Dios. El Brahman impersonal se encuentra en la Persona de la Suprema Personalidad de Dios y, por ello, el Brahman es la glorificación de la Personalidad de Dios. Eso se confirma tanto en la Bhagavad-gita como en el Matsya Purana. Gatih se refiere al destino último, o a la última palabra en liberación. El volverse uno con el brahmajyoti impersonal no es la liberación última; la sublime asociación con la personalidad de Dios en uno de los innumerables planetas espirituales del cielo Vaikuntha, se encuentra en una posición superior a ello. Por lo tanto, se concluye que Narayana, o la Personalidad de Dios, es el destino último de todas las clases de sistemas de yoga, así como de todas las clases de liberación.