किरातहूणान्ध्रपुलिन्दपुल्कशा आभीरशुम्भा यवनाः खसादयः ।
येऽन्ये च पापा यदपाश्रयाश्रयाः शुध्यन्ति तस्मै प्रभविष्णवे नमः ॥१८॥

kirāta-hūṇāndhra-pulinda-pulkaśā

ābhīra-śumbhā yavanāḥ khasādayaḥ

ye 'nye ca pāpā yad-apāśrayāśrayāḥ

śudhyanti tasmai prabhaviṣṇave namaḥ

kirāta — una provincia de la antigua Bhārata; hūṇa — parte de Alemania y Rusia; āndhra — una provincia del Sur de la India; pulinda — los griegos; pulkaśāḥ — otra provincia; ābhīra — parte del antiguo Sind; śumbhāḥ — otra provincia; yavanāḥ — los turcos; khasa-ādayaḥ — la provincia mongólica; ye — incluso esos; anye — otros; ca — también; pāpāḥ — adictos a actos pecaminosos; yat — cuyos; apāśraya-āśrayāḥ — habiéndose refugiado en los devotos del Señor; śudhyanti — purificados de inmediato; tasmai — a Él; prabhaviṣṇave — al poderoso Viṣṇu; namaḥ — mis respetuosas reverencias.


Texto

Las razas Kirata, Huna, Āndhra, Pulinda, Pulkasa, Ābhira, Sumbha, Yavana, los miembros de las razas Khasa e incluso otros adictos a actos pecaminosos, pueden purificarse si se refugian en los devotos del Señor, debido a que Él es el poder supremo. A Él le ofrezco mis respetuosas reverencias.

Significado

Kirata: Una provincia de la antigua Bharata-varsa que se menciona en el Bhisma-parva del Mahabharata. Por lo general, a los Kiratas se los conoce como las tribus aborígenes de la India, y en los días actuales, los Santal Parganas de Bihar y Chota Nagpur podrían constituir la antigua provincia llamada Kirata.

Huna: El área de Alemania Oriental y parte de Rusia se conoce como la provincia de los Humas. En consecuencia, a veces se conoce como los Hunas a una clase de tribu montañesa.

Āndhra: Una provincia del Sur de la India que se menciona en el Bhisma-parva del Mahabharata. Aún existe con el mismo nombre.

Pulinda: Se menciona en el Mahabharata (Ādi-parva 174.39), es decir, se refiere a los habitantes de la provincia de nombre Pulinda. Este país fue conquistado por Bhismadeva y Sahadeva. Los griegos son conocidos como Pulindas, y en el Vana-parva del Mahabharata se menciona que la raza no védica de esta parte del mundo iba a regir el mundo. Esta provincia Pulinda también fue una de las provincias de Bharata, y sus habitantes se clasificaban entre los reyes ksatriyas. Pero posteriormente, debido a que ellos abandonaron la cultura brahmínica, se los mencionaba como mlecchas (tal como a aquellos que no son seguidores de la cultura islámica se los llama kafirs, y a aquellos que no son seguidores de la cultura cristiana se los llama paganos).

Ābhira: Este nombre también aparece en el Mahabharata, tanto en el Sabha-parva como en el Bhisma-parva. Se dice que esta provincia estaba situada en el Sind, a orillas del río Sarasvati. La moderna provincia Sind se extendía en la antigüedad por el lado opuesto del mar Arábigo, y todos los habitantes de esa provincia eran conocidos como los Ābhiras. Ellos estuvieron bajo el dominio de Maharaja Yudhisthira, y según las declaraciones de Markandeya, los mlecchas de esta parte del mundo también gobernarían Bharata. Posteriormente esto resultó ser cierto, al igual que en el caso de los Pulindas. En el nombre de los Pulindas, Alejandro Magno conquistó la India, y en el nombre de los Ābhiras, Mohamed Ghori también la conquistó. Antiguamente, estos Ābhiras también eran ksatriyas que seguían la cultura brahmínica, pero abandonaron la relación. Los ksatriyas que le temían a Parasurama y que se habían escondido en las regiones montañosas del Cáucaso, más adelante fueron conocidos como los Ābhiras, y el lugar en que vivían se llegó a conocer como Ābhiradesa.

Sumbhas o Kankas: Son los habitantes de la provincia Kanka del antiguo Bharata, que se menciona en el Mahabharata.

Yavanas: Yavana era el nombre de uno de los hijos de Maharaja Yayati, a quien se le dio la parte del mundo conocida como Turquía para que la gobernara. Por consiguiente, los turcos son los Yavanas, ya que son descendientes de Maharaja Yavana. Los Yavanas eran, entonces, ksatriyas, y posteriormente, por abandonar la cultura brahmínica, se volvieron mlecchas-yavanas. En el Mahabharata hay descripciones de los Yavanas (Ādi-parva 85.34). Otro príncipe, llamado Turvasu, también era conocido como Yavana, y su país fue conquistado por Sahadeva, uno de los Pandavas. El Yavana occidental se unió a Duryodhana en la Batalla de Kuruksetra, bajo la presión de Karna. También se predijo que estos Yavanas conquistarían la India, y resultó ser cierto.

Khasa: Los habitantes de Khasadesa se mencionan en el Mahabharata (Drona-parva). A aquellos que tienen un bigote corto se les llama por lo general Khasas. Así pues, la raza Khasa está constituida por los mogoles, los chinos y otros a quienes se los designe así.

Los nombres históricos antedichos corresponden a diferentes naciones del mundo. Incluso todos aquellos que están constantemente dedicados a actos pecaminosos, pueden ser corregidos y llevados al nivel de los seres humanos perfectos, si se refugian en los devotos del Señor. Jesucristo y Mahoma, dos poderosos devotos del Señor, han realizado un tremendo servicio en la superficie del globo en el nombre del Señor. Y de acuerdo con la versión de Srila Sukadeva Gosvami, parece ser que en vez de dirigir una civilización atea en el contexto actual de la situación del mundo, si el liderazgo de los asuntos del mundo se les confía a los devotos del Señor, para lo cual ya se ha fundado una organización mundial que responde al nombre y la forma de la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna, entonces, por la gracia del Señor Todopoderoso, puede haber una total transformación en el corazón de los seres humanos de todas partes del mundo, pues los devotos del Señor son autoridades aptas para efectuar un cambio de esa índole, mediante el hecho de purificar las mentes polvorientas de la generalidad de la gente. Los políticos del mundo pueden permanecer en sus respectivas posiciones o implicaciones diplomáticas. Los devotos están interesados únicamente en ver que la gente no se vea desencaminada por propaganda política, y en ver que la valiosa vida de un ser humano no se malogre por seguir un tipo de civilización que en fin de cuentas está llamada a fracasar. De modo que, si los políticos fueran guiados por el buen consejo de los devotos, entonces ciertamente que habría un gran cambio en la situación del mundo, gracias a la purificadora propaganda de los devotos, tal como lo enseñó el Señor Caitanya. Así como Sukadeva Gosvami comenzó su oración discutiendo la palabra yat-kirtanam, así mismo el Señor Caitanya recomendó que se glorificara el santo nombre del Señor, ya que por el simple hecho de hacerlo podría llevarse a cabo una tremenda transformación del corazón, mediante la cual podrían extinguirse de inmediato todos los malos entendidos que los políticos han creado entre las naciones humanas. Y después de extinguir el fuego de los malos entendidos, se derivarán otros beneficios. El destino es el de ir de vuelta al hogar, de vuelta a Dios, tal como lo hemos discutido varias veces en estas páginas.

De acuerdo con el culto de la devoción, conocido por lo general como el culto vaisnava, no hay nada que le impida a nadie progresar en lo referente a la comprensión de Dios. Un vaisnava es lo suficientemente poderoso como para convertir en vaisnava incluso al Kirata, etc., como se mencionó anteriormente. En la Bhagavad-gita (9.32), el Señor dice que no hay nada que le impida a uno volverse un devoto del Señor (incluso en el caso de aquellos que han nacido en una clase baja, o las mujeres, los sudras y los vaisyas), y al volverse devoto, todo el mundo es merecedor de regresar al hogar, de vuelta a Dios. El único requisito es que uno se refugie en un devoto puro del Señor que tenga conocimiento cabal acerca de la ciencia trascendental del Krsna (la Bhagavad-gita y el Srimad-Bhagavatam). Cualquier persona de cualquier parte del mundo que se vuelva bien versada en la ciencia de Krsna, se convierte en devoto puro y maestro espiritual de las masas, y puede redimirlas mediante la purificación del corazón. Aunque una persona sea la más pecadora de todas, puede purificarse de inmediato mediante el contacto sistemático que tenga con un vaisnava puro. Por lo tanto, un vaisnava puede aceptar como discípulo genuino a una persona de cualquier parte del mundo, sin ninguna consideración de asta y credo, y promoverla mediante los principios regulativos hasta la condición de vaisnava puro, posición que es trascendental a la cultura brahmínica. El sistema de castas, o el varnasrama-dharma, ya no es corriente ni siquiera entre los supuestos seguidores de dicho sistema, y ahora tampoco es posible restablecer la función institucional en el contexto actual de la revolución social, política y económica. Sin considerar las costumbres particulares de un país, a uno se lo puede aceptar en el culto vaisnava de un modo espiritual, y no hay ningún impedimento que obstaculice el proceso trascendental. De manera que, por orden del Señor Sri Caitanya Mahaprabhu, se puede predicar por el mundo entero acerca del culto del Srimad-Bhagavatam y la Bhagavad-gita, redimiendo a todas las personas que estén deseosas de aceptar el trascendental culto. Esa clase de propaganda cultural que hacen los devotos, sin duda que la aceptarán todas las personas que sean sensatas e indagadoras, y que no tengan ningún prejuicio en particular por la costumbre del país. El vaisnava nunca se relaciona con otro vaisnava basándose en el nacimiento, de la misma manera en que jamás piensa que la Deidad del Señor que está en el templo es un ídolo. Y para eliminar todas las dudas que hubiere en relación con esto, Srila Sukadeva Gosvami ha invocado las bendiciones del Señor, quien es todopoderoso (prabhavisnave namah). Así como el todopoderoso Señor acepta el humilde servicio que Su devoto le presta a través de las actividades devocionales del arcana, Su forma como la Deidad venerable que se halla en el templo, así mismo el cuerpo de un vaisnava puro se transforma de una manera trascendental e inmediata, cuando se entrega al servicio del Señor y lo prepara un vaisnava capacitado. El mandamiento de la regulación vaisnava relacionada con esto, reza lo siguiente: arcye visnau sila-dhir gurusu nara-mantir vaisnave jati-buddhih sri -visnor sabda-samanya-buddhih, etc. “Uno no debe considerar que la Deidad del Señor tal como se adora en el templo es un ídolo, ni se debe considerar que el maestro espiritual autorizado es un hombre ordinario. Ni tampoco se debe considerar que un vaisnava puro pertenece a una determinada casta, etc.” (Padma Purana).

De esto se concluye que el Señor, siendo todopoderoso, puede aceptar bajo cualquier circunstancia a cualquier persona de cualquier parte del mundo, o bien personalmente, o a través de Su manifestación genuina, el maestro espiritual. El Señor Caitanya aceptó a muchos devotos procedentes de comunidades que no eran las varnasramitas *2 , y Él Mismo declaró, para enseñarnos, que Él no pertenece a ninguna casta ni orden social de la vida, sino que es el eterno sirviente del sirviente del Señor, quien mantiene a las doncellas de Vrndavana (el Señor Krsna). Ésa es la senda de la autorrealización.