diṣṭyā bhrātaḥ pravayasa

idānīm aprajasya te

prajāśāyā nivṛttasya

prajā yat samapadyata

diáčŁáč­yā — es por buena fortuna; bhrātaáž„ — ÂĄoh, mi querido hermano!; pravayasaáž„ — de ti, que tienes una edad ya bastante avanzada; idānÄ«m — en este momento; aprajasya — de quien no tuvo hijos antes; te — de ti; prajā-āƛāyāង niváč›ttasya — de quien casi habĂ­a perdido la esperanza de tener hijos a esa edad; prajā — un hijo; yat — cualquiera; samapadyata — se ha recibido por suerte.


Texto

Mi querido hermano Nanda Maharaja, tĂș, ya entrado en años, te encontrabas sin hijos y sin esperanzas de tenerlos. Por lo tanto, que hayas tenido un hijo varĂłn es señal de muy buena fortuna.

Significado

Una persona de edad avanzada no tiene muchas posibilidades de engendrar un hijo varĂłn. A esa edad, si tiene la suerte de engendrar algĂșn hijo, lo mĂĄs probable es que sea mujer. Vasudeva preguntaba indirectamente a Nanda Maharaja si su hijo habĂ­a sido realmente varĂłn, o si, por el contrario, habĂ­a sido niña. Vasudeva sabĂ­a que Yasoda habĂ­a dado a luz una niña, pues Ă©l se la habĂ­a robado y la habĂ­a cambiado por un varĂłn. Era un gran misterio, y Vasudeva trataba de averiguar si Nanda Maharaja era consciente de aquel misterio. Preguntaba, sin embargo, con la esperanza de que el misterio del nacimiento de Krsna y de cĂłmo fue puesto bajo el cuidado de Yasoda permaneciese todavĂ­a oculto. No habĂ­a peligro, pues Kamsa, al menos, no podĂ­a saber la realidad de lo ocurrido.