Los grandes eruditos han descrito de la siguiente manera los incentivos del amor parental por Krsna que existen en las personalidades de edad que están relacionadas con Él:
"La Suprema Personalidad de Dios, cuyo color es como el de una flor de loto azul recién brotada, cuyo cuerpo es muy delicado y cuyos ojos de loto están rodeados por cabellos esparcidos tan negros como las abejas, caminaba por las calles de Vrndavana cuando la madre Yasoda, la querida esposa de Nanda Maharaja, lo vio. Inmediatamente comenzó a fluir la leche de los pechos de ella, empapándole el cuerpo”.
Algunas de las provocaciones específicas para el amor parental por Krsna son: Su color negruzco, que es muy atractivo y agradable a la vista, Sus características corporales supremamente auspiciosas, Su suavidad, Sus dulces palabras, Su sencillez, Su timidez, Su humildad, Su constante disposición para ofrecer respeto a los mayores, y Su caridad. Todas estas cualidades se considera que son provocaciones extáticas para el amor parental.
En El Srimad-Bhagavatam, Décimo Canto, Capítulo Ocho, verso 45, Sukadeva Gosvami dice que la madre Yasoda aceptó al Señor Krsna como hijo suyo, aunque en los Vedas se lo acepta como el rey del cielo, en los Upanisads se lo acepta como el Brahman impersonal, en filosofía se lo acepta como el Varón Supremo, los yogis lo aceptan como la Superalma, y los devotos lo aceptan como la Suprema Personalidad de Dios. Una vez, la madre Yasoda se dirigió a una de sus amigas con estas palabras:
"Nanda Maharaja, el líder de los pastores de vacas, adoró al Señor Visnu junto conmigo, y, como resultado de esa adoración, Krsna se ha salvado de las garras de Putana y otros demonios. Los �rboles gemelos arjuna se partieron, por supuesto, debido a un fuerte viento, y aunque aparentemente Krsna levantó la colina Govardhana junto con Balarama, creo que en realidad fue Nanda Maharaja quien sostuvo la montaña. De lo contrario, ¿cómo es posible que un niño pequeño pudiera levantar una colina tan grande?"
Ése es otro ejemplo de éxtasis en medio del amor parental. Esta clase de amor parental se genera en un devoto por la convicción que, por amor, él tiene, de que él mismo es superior a Krsna, y de que sin sus cuidados, Krsna no podría vivir. Por lo tanto, un devoto les rezó a los padres del Señor Krsna de la siguiente manera:
"Permítaseme refugiarme en los devotos mayores del Señor Krsna que tienen una relación parental con Él. Ellos siempre están ansiosos de servir a Krsna y de mantenerlo, y siempre son muy buenos con Él. ¡Permítasenos ofrecerles a ellos nuestras respetuosas reverencias por ser tan buenos con la Suprema Personalidad de Dios, quien es el padre de todo el universo!".
Existe una oración similar de un brahmana que dice:
"Que otros veneren los Vedas y los Upanisads, y que otros veneren El Mahabharata, si tienen miedo de la existencia material y quieren llegar a liberarse de esa condición. Pero por lo que a mí respecta, soló deseo venerar a Maharaja Nanda, porque la suprema y absoluta Personalidad de Dios, Krsna, gatea en su patio como hijo suyo".
A continuación se da una lista de las personalidades respetuosas que gozan de afecto parental por Krsna:
1. la madre Yasoda, la reina de Vraja,
2. Maharaja Nanda, el rey de Vraja,
3. la madre Rohini, la madre de Balarama,
4. todas las gopis mayores cuyos hijos les fueron quitados por el Señor Brahma,
5. Devaki, la esposa de Vasudeva,
6. las otras quince esposas de Vasudeva,
7. Kunti, la madre de Arjuna,
8. Vasudeva, el verdadero padre de Krsna, y
9. Sandipani Muni, el maestro de Krsna.
Todos ellos se considera que son personalidades mayores respetables que profesan un amor parental por Krsna. Esa lista está integrada por orden de importancia, y, en consecuencia, podemos ver que la madre Yasoda y Maharaja Nanda se considera que son las más importantes de todas las personalidades de edad.
En El Srimad-Bhagavatam, Décimo Canto, Capítulo Nueve, verso 3, Sukadeva Gosvami le da a Maharaja Pariksiô una descripción de la forma y belleza de la madre Yasoda. Él dice:
"Mi querido Rey, las anchas caderas de la madre Yasoda estaban cubiertas de ropa de seda y lino, y los pechos le rebozaban de leche por causa de su afecto. Cuando ella batía mantequilla y sujetaba firmemente la cuerda, los brazaletes de las manos y los aretes de los oídos se le movían, y de la bella decoración que llevaba en el cabello se soltaban las flores y caían. Debido a su excesivo trabajo, tenía gotas de sudor en el rostro".
Se tiene otra descripción de la madre Yasoda en la siguiente oración de un devoto:
"Que yo reciba la protección de la madre Yasoda, cuyos cabellos rizados están atados con cordones, cuyo cabello se embellece brillantemente con el bermellón que se pone en la raya del mismo, y cuya estructura corporal eclipsa a todos los ornamentos. Sus ojos siempre se dedican a ver el rostro de Krsna, y por eso siempre están llenos de lágrimas. La belleza de su color, que se parece al de la flor de loto azul, se ve realzada con las muchas prendas de gran colorido con las que ella se viste. ¡Que su misericordiosa mirada caiga sobre todos nosotros, para que podamos quedar protegidos de las garras de maya y podamos progresar sin tropiezos en nuestro servicio devocional!".
Existe la siguiente descripción del afecto de la madre Yasoda hacia Krsna. Después de levantarse temprano por la mañana, lo primero que hacía la madre Yasoda era ofrecerle a Krsna la leche de su pecho, y luego comenzaba a cantar diversos mantras para la protección de Él. Después, ella le decoraba la frente de un modo muy bello, y le ataba a los brazos unos talismanes protectores. Por todas estas actividades, se sobrentiende sin duda alguna que ella es el emblema de todo el afecto maternal que se tiene por Krsna.
La siguiente es una descripción de las características corporales de Nanda Maharaja. Su cabello es negro en su mayor parte, aunque tiene algunos cabellos grises. Su ropa es de color verde, como las hojas recién brotadas de un árbol baniano. Su vientre es algo abultado, su color es como el de la Luna llena, y tiene un hermoso bigote. Un día, cuando Krsna era un bebé, caminaba por el patio tomado del dedo de Su padre, y como no había firmeza en Sus pasos, parecía que se iba a caer. Mientras Nanda Maharaja protegía a su hijo trascendental de esa forma, repentinamente le aparecieron lágrimas en los ojos, y se puso rebosante de alegría. ¡Ofrezcamos todos nuestras respetuosas reverencias a los pies de loto del rey Nanda!
Los años de la infancia, los vestidos infantiles, los movimientos del niño, las dulces palabras que habla, Su bella sonrisa y las diversas clases de juegos infantiles que realiza, se considera que son provocaciones para aumentar el amor parental por Krsna. Los años de la infancia de Krsna se dividen en tres períodos: el principio de la edad kaumara, la mitad de la edad kaumara y el final de la edad kaumara. Durante el principio y la mitad de la edad kaumara, los muslos de Krsna son regordetes, y la parte interior de Sus ojos es blancuzca. Además, hay señales de la salidad de los dientes, y Él es muy dulce y manso.En esa época, a Él se lo describe de la siguiente manera:
"Cuando a Krsna apenas le habían salido tres o cuatro dientes de las encías, Sus muslos eran regordetes, Su cuerpo era muy corto, y Él comenzaba a acrecentar el amor parental de Nanda Maharaja y la madre Yasoda con las actividades de Su cuerpo infantil. Algunas veces se ponía a dar pasos reiteradamente, algunas veces lloraba, algunas veces sonreía, algunas veces se chupaba el pulgar y algunas veces se quedaba totalmente tendido. Ésas son algunas de las diferentes actividades del niño Krsna. Cuando Krsna estaba acostado, a veces chupándose los dedos de los pies, a veces lanzando las piernas hacia arriba, a veces llorando y a veces sonriendo, la madre Yasoda, al ver a su hijo en esos pasatiempos, no daba ninguna señal de querer restringirlo, sino que, por el contrario, se ponía a observar a su niño con anhelo, disfrutando de estos pasatiempos infantiles”.
Al principio de la edad kaumara de Krsna, las uñas de tigre estaban montadas en un collar de oro que llevaba alrededor del cuello. Él tenía tilaka protector en la frente, maquillaje negro alrededor de los ojos e hilo de seda alrededor de la cintura. Ésas son las descripciones de la indumentaria de Krsna al principio de la edad kaumara.
Cuando Nanda Maharaja veía la belleza del niño Krsna, con las uñas de tigre que llevaba sobre el pecho, con un color como el del árbol tamala recién brotado, con tilaka bellamente decorado hecho con orina de vaca, con decoraciones en los brazos hechas de un hilo de seda muy bonito, y con ropa de seda atada alrededor de la cintura - cuando Nanda Maharaja veía a su hijo así, nunca se saciaba con la belleza del niño.
En la mitad de la edad kaumara, la porción superior del cabello de Krsna le cae alrededor de los ojos. Algunas veces, Él está cubierto con tela alrededor de la parte inferior de Su cuerpo, y algunas veces está completamente desnudo. Algunas veces trata de caminar, paso a paso, y algunas veces habla muy dulcemente en un lenguaje chapurreado. Ésas son algunas de las características propias de la mitad de Su edad kaumara. Cuando la madre Yasoda lo vio una veú en la mitad de Su edad kaumara, se lo describió así: Sus cabellos desordenados le tocaban las cejas, y los ojos estaban inquietos, pero Él no podía expresar Sus sentimientos con las palabras adecuadas; sin embargo, cuando Él hablaba, Sus palabras eran muy bellas y dulces al oído. Cuando la madre Yasoda veía Sus pequeños oídos y lo veía desnudo, tratando de correr rápidamente con Sus pequeñas piernas, ella se sumergía en el océano del néctar. Los ornamentos de Krsna en esa edad son una perla que cuelga del tabique de Su nariz, mantequilla en las palmas de Sus manos que son como flores de loto, y unos pequeños cascabeles que colgaban de la cintura. Se dice que cuando la madre Yasoda vio que el niño se movía, haciendo sonar los cascabeles de la cintura, sonriéndole con una perla que le colgaba de la nariz, y con mantequilla en las manos, se sintió maravillosamente complacida al ver a su pequeño niño adornado así.
Mientras Krsna estaba en la mitad de Su edad kaumara, la cintura se le adelgazó, el pecho se hizo más ancho y la cabeza estaba decorada con Sus cabellos rizados, que parecían la caída de las alas de un cuervo. Estas características maravillosas del cuerpo de Krsna nunca dejaban de sorprender a la madre Yasoda. Al final de su edad kaumara, Krsna llevaba una pequeña vara en la mano, Su ropa era un poco más larga, y tenía un nudo alrededor de la cintura, simulando el capuchón de una serpiente. Vestido así, solía cuidar a los terneros cerca de la casa, y algunas veces jugaba con los pastorcillos de aproximadamente la misma edad. Él tenía una flauta delgada y una corneta hecha de cuerno de búfalo, y algunas veces tocaba una flauta hecha de hojas de árbol. Ésas son algunas de las características propias del final de la edad kaumara de Krsna.
Cuando Krsna ya había crecido un poco y cuidaba de los terneros pequeños, frecuentemente iba cerca del bosque. Y cuando se le hacía un poco tarde para regresar a casa, Nanda Maharaja inmediatamente subía al candra-salika (un pequeño cobertizo construido en el techo para tener una vista panorámica de los alrededores), y vigilaba Su llegada. Preocupado por la tardanza de su pequeño hijo, Nanda Maharaja se quedaba en el candra-salika hasta que le podía anunciar a su esposa que Krsna, rodeado por Sus pequeños amigos pastores, regresaba con los terneros. Nanda Maharaja señalaba la pluma de pavo real de la cabeza de su hijo y le decía a su amada esposa cómo el niño le estaba agradando los ojos.
La madre Yasoda se dirigía entonces a Nanda Maharaja de la siguiente manera:
"Mira a mi querido hijo, cuyos ojos son blancos, que tiene un turbante en la cabeza, una bata sobre el cuerpo y cascabeles tobilleros que le tintinean dulcemente en los pies. Ya Él se acerca, junto con sus terneros surabhi, y ¡mira cómo deambula por la sagrada tierra de Vrndavana!".
De manera similar, Maharaja Nanda le decía a su esposa:
"Mi querida Yasoda, ¡mira a tu retoño Krsna¡ ¡Mira el lustre negruzco de Su cuerpo Sus ojos teñidos de color rojo, Su amplio pecho y Su hermoso collar de oro¡ ¡Qué hermoso se ve, y cómo aumenta cada veú más mi dicha trascendental!".
Cuando Krsna, el amado hijo de Nanda Maharaja, pasa a Su edad kaisora, aunque ahora es más hermoso, Sus padres todavía lo consideran como si estuviera en la edad pauganda, si bien está entre los dieú y quince años de edad. Cuando Krsna está en Su edad pauganda, algunos de Sus sirvientes también consideran que está en la edad kaisora. Cuando Krsna realiza Sus pasatiempos infantiles, generalmente rompe los recipientes de leche y yogur, tira el yogur en el patio y se roba la crema de la leche. Algunas veces, rompe la vara de batir, y algunas veces echa mantequilla al fuego. De esa forma, Él aumenta el placer trascendental de Su madre, Yasoda.
A este respecto, la madre Yasoda le dijo una veú a Mukhara, su sirvienta:
"Observa cómo Krsna está mirando sigilosamente hacia todos lados y saliendo lentamente de los arbustos. Parece que viene a robar la mantequilla. No te dejes ver, o se dará cuenta de que estamos mirándolo. Quiero gozar de la vista que ofrecen Sus cejas moviéndose de esa manera tan encantadora, y quiero ver Sus ojos temerosos y Su hermoso rostro".
Al gozar de la actitud de Krsna de robar mantequilla sigilosamente, la madre Yasoda experimentaba el éxtasis del amor maternal oliéndole la cabeza, algunas veces acariciándole el cuerpo con la mano, algunas veces ofreciéndole bendiciones, algunas veces dándole órdenes, algunas veces contemplándolo, algunas veces manteniéndolo y algunas veces dándole buenas instrucciones para que no se convirtiera en ladrón. Esas actividades son parte del amor extático maternal. Un punto importante que se debe observar a este respecto es que la propensión infantil de robar se encuentra incluso en la Suprema Personalidad de Dios, y, por lo tanto, esa propensión no es artificial. Sin embargo, en la relación espiritual no existe embriagueú en esa propensión a robar, como sí existe en el mundo material.
En El Srimad-Bhagavatam, Décimo Canto, Capítulo Trece, verso 33, Sukadeva Gosvami le dice al rey Pariksit:
"Mi querido Rey, tan pronto como las gopis mayores vieron llegar a sus hijos, había un signo indescriptible de amor parental, y todas ellas llegaron a quedar absortas en el afecto. Al principio, pensaban castigar a sus hijos por robar la mantequilla, pero en cuanto tenían a sus hijos ante los ojos, perdían todas sus actitudes de enojo y quedaban dominadas por el afecto. Ellas comenzaban a abrazar a sus hijos y a olerles la cabeza. Mientras hacían eso, casi se volvían locas por sus hijos”.
En sus pasatiempos infantiles, todos estos pastorcillos se unían a Krsna para robar mantequilla. Pero en lugar de enojarse, la madre Yasoda se mojaba con la leche que le fluía de los pechos. Por su afecto hacia Krsna, ella comenzaba a olerle la cabeza repetidamente.
Las actividades regulares de todas las madres de los pastorcillos eran las de besarlos, abrazarlos, llamarlos por sus nombres y algunas veces castigarlos suavemente por sus hábitos de robar. Esa manifestación de amor parental se llama éxtasis sattvika, en el que son plenamente visibles las manifestaciones de ocho clases de síntomas de éxtasis. En El Srimad-bhagavatam, Décimo Canto, Capítulo Trece, verso 22, Sukadeva Gosvami le dice al rey Pariksit:
"Todas las madres de los pastorcillos estaban enzañadas por la influencia encubridora de la potencia yogamaya de la Personalidad de Dios, y tan pronto como escuchaban a sus hijos tocar la flauta, de inmediato se ponían de pie y mentalmente abrazaban a sus hijos, que habían sido creados por la potencia interna directa de Krsna. Aceptándolos como sus propios hijos, ellas los levantaban en sus brazos y comenzaban a abrazarlos, descansando los cuerpos de los niños en los suyos propios. Las emociones creadas por este incidente eran más dulces que un néctar convertido en una sabrosa bebida embriagante, y la leche que les fluía de los pechos la bebían inmediatamente sus niños".
En El Lalita-madhava, recopilado por Rupa Gosvami, se observan las siguientes palabras dirigidas a Krsna:
"Mi querido Krsna, cuando te dedicas a pastorear a los animales, el polvo que levantan las pezuñas de los terneros y las vacas cubre Tu hermoso rostro y Tu artístico tilaka, y Tú te ves muy empolvado. Pero cuando regresas a casa, la leche que fluye de los pechos de Tu madre te lava el rostro del polvo que lo cubre, y Tú te ves purificado por esa leche, al igual que la Deidad cuando se lava durante la celebración de la ceremonia abhiseka”.
En los templos de las Deidades se acostumbra que si ha habido alguna actividad impura, se tiene que lavar a la Deidad con leche. Krsna es la Suprema Personalidad de Dios, y Él se lavaba con la leche de los pechos de la madre Yasoda, que lo purificaba del polvo que lo cubría.
Algunas veces hay ejemplos en que la madre Yasoda se llega a aturdir por el éxtasis. Esto se manifestó cuando vio a su hijo levantar la colina Govardhana. Cuando Krsna estaba de pie levantando la colina, la madre Yasoda titubeó en abrazarlo, y se quedó aturdida. La posición peligrosa que Krsna había aceptado al levantar la colina, le llenó los ojos de lágrimas. Con los ojos llenos de lágrimas, ya no podía ver a Krsna, y como la garganta estaba cerrada por la ansiedad, no podía ni siquiera darle instrucciones a Krsna acerca de lo que debía hacer en esa posición. Ése es un síntoma de aturdimiento en medio del amor extático.
La madre Yasoda disfrutaba a veces de un éxtasis trascendental en medio de la felicidad, cuando su hijo se salvaba de alguna situación peligrosa, tal como sucedió cuando era atacado por Putana o por algún otro demonio. En El Srimad-Bhagavatam, Décimo Canto, Capítulo Diecisiete, verso 19, Sukadeva Gosvami dice que la madre Yasoda se sintió sumamente afortunada cuando recuperó a su hijo perdido. Ella se lo puso de inmediato en el regazo y comenzó a abrazarlo una y otra vez. Mientras abrazaba así a su hijo repetidas veces, le caían torrentes de lágrimas de los ojos, y no podía expresar su dicha trascendental. Se dice en El Vidagha-madhava de Srila Rupa Gosvami:
"Mi querido Krsna, el toque de Tu madre es tan agradable y refrescante, que sobrepasa el poder refrescante de la pasta de sándalo y de la brillante luú de la Luna mezclada con la pasta de la raíú usira”.
(Usira es una clase de raíú que cuando se remoja en agua tiene un efecto muy refrescante. Se usa especialmente en medio del calor abrasador del Sol).
El amor parental de la madre Yasoda por Krsna aumenta constantemente, y algunas veces su amor y su éxtasis se describen como un afecto intenso, y algunas veces como una atracción abrumadora. En El Srimad-Bhagavatam, Décimo Canto, Capítulo Seis, verso 43, se da un ejemplo de la atracción hacia Krsna con afecto abrumador, cuando Sukadeva Gosvami se dirige así a Maharaja Pariksit:
"Mi querido Rey, cuando el magnánimo Nanda Maharaja regresó de Mathura, comezó a olerle la cabeza a su hijo, y se sumergió en el éxtasis del amor parental”.
Existe un pasaje similar en relación con la madre Yasoda, cuando estaba muy ansiosa de oír el sonido de la flauta de Krsna mientras esperaba que Él regresara de los pastizales. Como ella pensaba que se estaba haciendo muy tarde, su ansiedad por oír el sonido de la flauta de Krsna se llegó a duplicar, y comenzó a fluirle leche de los pechos. En esas condiciones, algunas veces entraba a la casa, y otras veces salía de la misma. Ella miraba constantemente para ver si Govinda regresaba por el camino. Cuando muchos sabios muy eminentes le ofrecían sus oraciones al Señor Krsna glorificando Sus actividades, la reina de Gokula, la madre Yasoda, entró en el campo de batalla de Kuruksetra, mojando la parte inferior de su sari con la leche que le fluía de los pechos. Esa entrada de la madre Yasoda en Kuruksetra no fue durante la batalla de Kuruksetra. En otras ocasiones, Krsna iba a Kuruksetra desde Su casa paterna (Dvaraka) durante el eclipse solar, y en esas oportunidades los residentes de Vrndavana también iban a verlo ahí.
Cuando Krsna llegó a Kuruksetra en peregrinación, todas las personas reunidas ahí comenzaron a decir que Krsna, el hijo de Devaki, había llegado. En ese momento, Devaki, tal como una madre afectuosa, comenzó a acariciar el rostro de Krsna. Y luego, cuando la gente comenzó a gritar que Krsna, el hijo de Vasudeva, había llegado, tanto el rey Nanda como la madre Yasoda se llegaron a sentir abrumados de afecto y expresaron su gran placer.
Cuando la madre Yasoda, la reina de Gokula, iba a ver a su hijo Krsna en Kuruksetra, una de sus amigas se dirigió a ella de la siguiente manera:
"Mi querida Reina, la leche que fluye de la montaña de tus pechos ya ha dejado blancas las aguas del río Ganges, y las lágrimas de tus ojos, mezcladas con el maquillaje negro, ya han ennegrecido el color del río Yamuna. Y como estás parada justo entre los dos ríos, creo que no hay necesidad de tu ansiedad por ver el rostro de tu hijo. Tu afecto parental ya se lo han manifestado estos dos ríos".
La misma amiga de la madre Yasoda se dirigió a Krsna de la siguiente manera:
"Mi querido Mukunda, si la madre Yasoda, la reina de Gokula, se viera forzada a pararse sobre un fuego pero se le permitiera ver Tu rostro de loto, entonces ese fuego le parecería que es como las montañas Himalayas: un lugar lleno de hielo. De la misma forma, si se le permite permanecer en el océano de néctar, pero no se le permite ver el rostro de loto de Tu Gracia, entonces hasta ese océano de néctar le parecerá a ella como un océano de veneno de arsénico”.
¡Que la ansiedad de la madre Yasoda de Vraja, que siempre espera ver el rostro de loto de Krsna, sea glorificada en todo el universo!
Kuntidevi le hizo a Akrura una declaración similar:
"Mi querido hermano Akrura, mi sobrino Mukunda ha estado desde hace mucho tiempo lejos de nosotros. ¿Quieres decirle, por favor, que Su tía Kunti está sentada en medio del enemigo y quisiera saber cuándo podrá ver nuevamente Su rostro de loto?".
En El Srimad-Bhagavatam, Décimo Canto, Capítulo Cuarenta y Seis, verso 28, existe el siguiente pasaje:
"Cuando Uddhava se encontraba en Vrndavana y estaba narrando las actividades de Krsna en Dvaraka, la madre Yasoda, mientras oía esa narración, comenzó a verter leche de los pechos y a derramar lágrimas de los ojos”.
Otro incidente que demuestra el amor extremo de Yasoda por Krsna, ocurrió cuando Krsna fue a Mathura, el reino de Kamsa. En medio de la separación de Krsna, la madre Yasoda se puso a mirar los utensilios de maquillaje de Krsna, y cayó al suelo casi inconsciente, haciendo un gran ruido. Mientras ella rodaba por el piso, le aparecieron muchos rasguños en el cuerpo, y en esa condición lastimosa se puso a gritar: "¡Oh, mi querido hijo¡ ¡Mi querido hijo!". Y se golpeaba los pechos con las dos manos. Los devotos expertos explican esta actividad de la madre Yasoda como amor extático en medio de la separación. Algunas veces existen muchos otros síntomas, tales como una gran ansiedad, lamentación, frustración, aturdimiento, humildad, inquietud, demencia e ilusión.
Por lo que se refiere a las ansiedades de la madre Yasoda, cuando Krsna estaba fuera de casa en los pastizales, un devoto le dijo una veú a ella:
"Yasoda, creo que tus movimientos se han hecho lentos, y veo que estás llena de ansiedad. Tus dos ojos parecen estar inmóviles, y siento cierto calor en tu respiración, que está causando que la leche de tus pechos esté a punto de hervir. Todos estos signos prueban que debido a la separación de tu hijo tienes un fuerte dolor de cabeza”.
Ésos son algunos de los síntomas de la ansiedad de la madre Yasoda por Krsna.
Cuando Akrura se encontraba en Vrndavana y estaba narrando las actividades de Krsna en Dvaraka, se le informó a la madre Yasoda que Krsna se había casado con muchas reinas y que estaba muy ocupado ahí con Sus asuntos de padre de familia. Al escuchar esto, la madre Yasoda se lamentó que era muy desafortunada porque no había podido casar a su hijo inmediatamente después de que pasó Su edad kaisora, y que, por lo tanto, no podía recibir a su hijo y a su nuera en su casa. Ella exclamó:
"Mi querido Akrura, ¡tan sólo me estás arrojando truenos sobre la cabeza!”.
Estos son signos de lamentación de la madre Yasoda por su separación de Krsna.
De manera similar, la madre Yasoda sintió frustración al pensar:
"Aunque tengo millones de vacas, la leche de estas vacas no pudo satisfacer a Krsna. ¡Por lo tanto, ¡qué caiga una maldición sobre esta leche¡ Y yo también estoy condenada, porque aunque soy tan opulenta en cuanto a la prosperidad material, no puedo oler la cabeza de mi hijo ni alimentarlo con la leche de mis pechos como lo hacía cuando estaba aquí en Vrndavana”.
Ése es un signo de frustración por parte de la madre Yasoda en medio de su separación de Krsna.
Un amigo de Krsna se dirigió a Él así:
"Mi amado Señor de los ojos de loto, cuando vivías en Gokula, siempre llevabas una vara en la mano. Esa vara se encuentra ahora ociosa en la casa de la madre Yasoda, y cada veú que ella la ve, se queda igual de inmóvil que la vara”.
Ése es un signo de aturdimiento por uno estar separado de Krsna. En medio de la separación de Krsna, la madre Yasoda se volvió tan humilde, que le rezó al creador del universo, el Señor Brahma, con lágrimas en los ojos:
"Mi querido creador, ¿no podrías por favor regresarme a mi querido hijo Krsna para que pueda verlo por lo menos un momento?"
Algunas veces, inquieta como si estuviera loca, la madre Yasoda acusaba a Nanda Maharaja:
"¿Qué haces tú en el palacio? ¡Tú no tienes vergüenza¡ ¿Por qué la gente te llama el rey de Vraja? ¡Es muy sorprendente que estando separado de tu querido hijo Krsna, todavía vivas en Vrndavana como un padre de corazón duro!".
Alguien le informó a Krsna sobre la demencia de la madre Yasoda, con las siguientes palabras:
"En medio de la locura, la madre Yasoda se ha dirigido a los árboles kadamba y les ha preguntado: '¿En dónde está mi hijo?'. De manera similar, ella se ha dirigido a los pájaros y a los abejorros y les ha preguntado si Krsna ha pasado frente a ellos, y les ha preguntado también si pueden decirle algo acerca de Ti. De esa forma, la madre Yasoda en medio de la ilusión les preguntaba a todos por Ti, y ha estado deambulando por todo Vrndavana”.
Ésa es una demencia en medio de la separación de Krsna.
Cuando Nanda Maharaja fue acusado por la madre Yasoda de ser "duro de corazón", él le replicó:
"Mi querida Yasoda, ¿por qué te estás agitando tanto? Por favor mira con más cuidado. Fíjate, ¡tu hijo Krsna está de pie ante ti¡ No te conviertas así en una mujer loca. Por favor mantén mi hogar en paz”.
Y un amigo le informó a Krsna que Su padre Nanda también sufría de esa ilusión por su separación de Él.
Cuando todas las esposas de Vasudeva estaban presentes en la arena de Kamsa, vieron las muy agradables características corporales de Krsn/a, e inmediatamente, por su afecto parental, comenzó a fluirles leche de sus pechos, y la parte inferior de sus saris se les mojó. Este síntoma de amor extático es un ejemplo del resultado de que se cumplan los deseos.
En el Primer Canto de El Srimad-Bhagavatam, Capítulo Once, verso 29, se dice:
"Cuando Krsna entró en Dvaraka después de terminar la batalla de Kuruksetra, primero que todo vio a Su madre y a todas sus diferentes madrastras y ofreció Sus respetuosas reverencias a sus pies. Las madres inmediatamente tomaron a Krsna en sus regazos, y por su afecto parental, les salía leche de los pechos. De modo que, la leche de sus pechos, mezclada con el agua de las lágrimas, llegó a ser la primera ofrenda que le hicieron a Krsna”.
Ése es uno de los ejemplos de satisfacción después de una gran separación.
Existe un pasaje similar en El Lalita-madhava:
"Qué maravilloso es que Yasoda, la esposa del rey Nanda, por su afecto parental por Krsna, mezcló sus lágrimas y la leche de sus pechos, y bañó con ello a su querido hijo Krsna”.
El Vidagdha-madhava, un devoto se dirige al Señor Krsna de la siguiente manera:
"Mi querido Mukunda, después de verte el rostro, que estaba lleno del aroma de la flor de loto, la madre Yasoda, atraída por la luú de luna de Tu rostro, sintió tanta alegría y afecto, que inmediatamente comenzó a salirle leche de los pezones de sus pechos, que eran como recipientes de agua”.
Ella se dedicaba así constantemente a darle leche a Krsna, después de mojar la tela que cubría el cántaro.
Ésos son algunos de los signos del amor parental por Krsna que le profesan Su madre, Su padre y las personas mayores. Los síntomas del amor exático en medio del afecto parental se expresan cuando se acepta a Krsna como hijo. Esas emociones trascendentales y constantes por Krsna se llaman éxtasis constante en medio del amor parental.
Srila Rupa Gosvami dice aquí que de acuerdo con algunos grandes eruditos, las tres clases de melosidades trascendentales hasta aquí descritas - es decir, la servidumbre, la fraternidad y el afecto parental - , se mezclan algunas veces. Por ejemplo, los sentimientos fraternales de Balarama están mezclados con servidumbre y afecto parental. De igual manera, la atracción del rey Yudhisthira hacia Krsna también está mezclada con afecto parental y servidumbre. Así mismo, la melosidad trascendental de Ugrasena, el abuelo de Krsna, está mezclada con servidumbre y afecto parental. El afecto de todas las gopis mayores de Vrndavana es una mezcla de amor parental, servidumbre y fraternidad. El afecto de los hijos de Madri - Nakula y Sahadeva - así como el afecto del sabio Narada, es una mezcla de amistad y servidumbre. El afecto del Señor Siva, de Garuda y de Uddhava, es una mezcla de servidumbre y fraternidad.