Texto

Capítulo Treinta

Significado
En El Hamsaduta se encuentra el siguiente pasaje:

"Un día en que Srimati Radharani se sentía muy afligida por Su separación de Krsna, se fue a la ribera del Yamuna con algunas de sus amigas. Ahí, Radharani vio una cabaña donde Ella y Krsna habían experimentado muchos placeres amorosos, y al recordar esos incidentes, de inmediato se sintió mareada. Ese mareo fue sumamente obvio".

Ése es un caso de confusión ocasionada por la separación.

De manera similar, existe un pasaje que describe la confusión ocasionada por el temor. Esos síntomas se manifestaron en Arjuna cuando vio la forma universal de Krsna en el campo de batalla de Kuruksetra. Su confusión fue tan grande, que su arco y sus flechas se le cayeron de la mano y no podía percibir nada claramente.

Muerte

Una vez, el demonio Bakasura tomó la forma de un pato muy grande y abrió la boca para tragarse a Krsna y a todos los pastorcillos de vacas. Cuando Krsna iba entrando en la boca del demonio, Balarama y los otros pastorcillos casi se desmayan, y se veían como si no tuvieran vida. Aunque los devotos estén confundidos por alguna escena horrorosa o por cualquier suceso accidental, nunca olvidan a Krsna. Aun en medio del mayor de los peligros, ellos pueden recordar a Krsna. Ése es el beneficio del proceso de conciencia de Krsna: incluso en el momento de la muerte, cuando todas las funciones del cuerpo llegan a alterarse, el devoto puede recordar a Krsna en lo más íntimo de su conciencia, y eso lo salva de caer en la existencia material. De esa forma, el proceso de conciencia de Krsna lo lleva a uno de inmediato desde el plano material hasta el mundo espiritual.

A este respecto, existe un pasaje acerca de las personas que morían en Mathura:

"Esas personas tenían una ligera excitación en la respiración, los ojos los tenían muy abiertos, el color del cuerpo les había cambiado y se ponían a pronunciar el santo nombre de Krsna. En esas condiciones abandonaban el cuerpo material".

Esos síntomas son manifestaciones anteriores a la muerte.

Pereza

Cuando una persona, por estar satisfecha de sí misma o por la aversión a un trabajo excesivo, no lleva a cabo sus deberes a pesar de tener la energía para hacerlo, se la llama perezosa. Esa pereza también se manifiesta en el amor extático por Krsna. Por ejemplo, cuando Nanda Maharaja les pidió a algunos brahmanas que caminaran alrededor de la colina Govardhana, ellos le dijeron que les interesaba más ofrecer bendiciones que dar vueltas alrededor de la colina. Ése es un ejemplo de la pereza que se manifiesta en alguien que está satisfecho de sí mismo.

Un día en que Krsna sostenía una batalla fingida con Sus amigos pastorcillos, Subala mostró síntomas de fatiga. Krsna inmediatamente les dijo a Sus otros amigos:

"Subala se siente demasiado fatigado por su pelea fingida conmigo. Así que, por favor, no lo molesten más invitándolo a pelear".

Ése es un ejemplo de pereza causada por la aversión al trabajo excesivo.

Inercia

En el Décimo Canto, Capítulo Veintiuno, verso 13, de El Srimad-Bhagavatam, se encuentra una apreciación que hicieron las gopis acerca de la inercia de las vacas de Vrndavana. Las gopis vieron que las vacas oían los dulces cantos que salían de la flauta de Krsna, y que parecía que bebían el néctar de esos sonidos trascendentales. Los terneros estaban aturdidos, y se olvidaron de beber la leche que había en las ubres.Los ojos de los terneros parecían abrazar a Krsna, y había lágrimas en ellos. Ése es un ejemplo de la inercia que resulta de oír los sonidos trascendentales de la flauta de Krsna.

Cuando Laksmana se molestó al oír unas palabras en contra de Krsna, ella permaneció inerte y ni siquiera movió los párpados. Ése es otro ejemplo de inercia ocasionada por algo que se oye.

En el Décimo Canto, Capítulo Setenta y Uno, verso 39, de El Srimad-Bhagavatam, se habla del desconcierto del rey Yudhisthira cuando, con el mayor respeto, hizo entrar a Krsna en su casa. El rey Yudhisthira estaba muy confundido debido al placer trascendental de tener a Krsna presente en su casa. De hecho, mientras recibía a Krsna, el rey Yudhisthira se olvidó de sí mismo. Ése es un caso de inercia producto del éxtasis de ver a Krsna.

Existe otro ejemplo en el Décimo Canto, Capítulo Treinta y Nueve, verso 36, de El Srimad-Bhagavatam. Cuando Krsna se iba a Mathura, todas las gopis estaban de pie detrás de Krsna, y al ver que el carruaje se iba, se quedaron ahí aturdidas y no se movieron. Ellas se quedaron así hasta que la bandera del carruaje y el polvo que levanta an las ruedas de éste dejaron de verse.

Una vez, un amigo de Krsna se dirigió a Él de la siguiente manera:

"Mi querido Mukunda [Krsna], por estar separados de Ti, los pastorcillos se ven igual que las descuidadas Deidades de la casa de un brahmana profesional".

Existe una clase de brahmanas profesionales que se dedican a la adoración de la Deidad como medio de ganarse la vida. A los brahmanas de esta clase no les interesa mucho la Deidad; lo que a ellos les interesa principalmente es el dinero que pueden ganar como hombres santos. Por lo tanto, las Deidades veneradas por estos brahmanas profesionales no están debidamente decoradas. A Ellas no les cambian la ropa ni les limpian el cuerpo. Estas Deidades se ven sucias y no son muy atractivas. En realidad, la adoración de las Deidades debe hacerse con mucho cuidado: la ropa se debe cambiar diariamente, y en lo posible se deben tener ornamentos. Todo debe estar tan limpio, que la Deidad les resulte atractiva a todos los visitantes. Aquí se da el ejemplo de las Deidades que están en la casa de un brahmana profesional, porque dichas Deidades no son nada atractivas. Los amigos de Krsna, en ausencia de Él, se veían como esas Deidades descuidadas.

Vergüenza

Cuando Radharani fue presentada a Krsna por primera vez, se sintió muy avergonzada. Una de Sus amigas se dirigió a Ella de la siguiente manera:

"Mi querida amiga, Tú ya le has vendido a Govinda todo Tu ser y toda Tu belleza. Ahora no debes sentirte avergonzada. Por favor míralo alegremente. Aquel que le ha vendido un elefante a otra persona, no debe provocar una pelea mezquina por la venta del tridente que controla al animal".

Esta clase de vergüenza se debe a una presentación reciente en medio del amor extático por Krsna.

Indra, el rey celestial, al ser vencido por Krsna en su pelea con Él por la posesión de la flor parijata, se sintió muy avergonzado de su derrota. Él estaba de pie ante Krsna con la cabeza baja, cuando Krsna dijo:

"Muy bien, Indra, puedes llevarte esta flor parijata. De lo contrario, no le podrás mostrar el rostro a tu esposa, Sacidevi".

La vergüenza de Indra se debía a la derrota. En otra ocasión, Krsna comenzó a alabar a Uddhava por sus diversas y altas virtudes. Al ser alabado por Krsna, Uddhava también bajó la cabeza por la vergüenza que ello le daba.

En El Hari-vamsa, Satyabhama, sintiéndose menospreciada por la alta posición de Rukmini, dijo:

"Mi querido Krsna, la montaña Raivataka siempre está llena de flores de primavera, pero como me he vuelto persona non grata para Ti, ¿qué objeto tiene que las observe?".

Ése es un ejemplo de la vergüenza que se siente al ser derrotado.

Encubrimiento

Existe un síntoma de amor extático que se conoce como encubrimiento, o el intento de ocultar la verdadera condición mental de uno mostrando externamente otra actitud. En ese estado mental, uno trata de ocultar lo que piensa mirando en diferentes direcciones, esforzándose innecesariamente por algo que es imposible de lograr, o usando palabras que cubren los verdaderos pensamientos de uno. De acuerdo con los acaryas que son expertos en el estudio de las actividades psicológicas, estos esfuerzos por ocultar los afectos verdaderos de uno son otra parte del sentimiento extático que se tiene por Krsna.

En el Décimo Canto, Capítulo Treinta y Dos, verso 15, de El Srimad-Bhagavatam, Sukadeva Gosvami dice lo siguiente:

"Mi querido Rey, las gopis siempre se veían bellas y siempre estaban decoradas con sonrisas íntimas y una ropa seductora. En sus movimientos, que tenían por objeto darles incentivo a los sentimientos sensuales, algunas veces oprimían la mano de Krsna contra sus regazos, y algunas veces mantenían los pies de loto de Él contra sus pechos. Después de hacer esto, hablaban con Krsna como si estuvieran muy enojadas con Él".

Existe otro ejemplo de este encubrimiento en medio del amor extático. Cuando Krsna, el bromista supremo, plantó el árbol parijata en el patio de Satyabhama, Rukmini, la hija del rey Vidarbha, se enojó mucho, pero debido a su modo de ser manso por naturaleza, no expresó nada. Nadie pudo darse cuenta de la verdadera condición mental de Rukmini. Ése es un caso de encubrimiento debido a la competencia.

Existe otro ejemplo en el Primer Canto, Capítulo Once, verso 32, de El Srimad-Bhagavatam. Después de entrar en Dvaraka, Krsna fue recibido de diferentes formas por los diferentes miembros de Su familia. Al ver a su esposo a lo lejos, las reinas de Dvaraka inmediatamente lo abrazaron en su fuero interno, y lentamente fueron pasando la mirada sobre Él. A medida que Krsna se acercaba, ellas enviaban a sus hijos a que lo abrazaran. Otras, por timidez, trataban de no derramar lágrimas, pero aun así no podían evitar que las lágrimas se les salieran. Ése es un caso de encubrimiento debido a la timidez.

En otra ocasión, cuando Srimati Radharani pensó que Krsna se estaba viendo con otra mujer, se dirigió a una amiga de la siguiente manera:

"Mi querida amiga, tan pronto como pienso que Krsna, el pastorcillo, pudiera estar apegado a alguna otra mujer, me lleno de temor y se me erizan el vello del cuerpo. Debo tener mucho cuidado de que Krsna no me vea en esos momentos".

Ése es un caso de encubrimiento debido a la timideú y al comportamiento diplomático.

Se ha dicho:

"Aunque en Srimati Radharani se desarrolló un profundo afecto amoroso por Krsna, Ella ocultó Su sentir en el fondo del corazón para que los demás no pudieran advertir la verdadera condición en que se encontraba".

Ése es un caso de encubrimiento producto de la sencillez.

Una vez, mientras Krsna y Sus amigos pastores disfrutaban de una conversación amistosa, Krsna comenzó a hablarles a Sus compañeros de un modo informal. En esa oportunidad, Patri, el sirviente de Krsna, también estaba disfrutando de la conversación. Pero, entonces, recordando su posición de servidumbre, Patri se inclinó ante su amo, y, con gran respeto y control, reprimió su sonrisa. Esa sonrisa reprimida es un ejemplo de encubrimiento debido a una actitud respetuosa.

Recuerdo

Existen muchos síntomas de amor extático ocasionados por el hecho de recordar a Krsna. Por ejemplo, un amigo de Krsna le informó a Él:

"Mi querido Mukunda, después de observar una nube azulada en el cielo, Radharani, la de los ojos de loto, comenzó inmediatamente a recordarte. Ù tan sólo por observar esa nube, Ella sintió el vivo deseo de estar contigo".