ei-mata tina-vatsara śilā-mālā dharilā
tuṣṭa hañā śilā-mālā raghunāthe dilā
prabhu kahe — Śrī Caitanya Mahāprabhu dijo; ei śilā — esta piedra; kṛṣṇera vigraha — la forma del Señor Kṛṣṇa; iṅhāra — de ésta; sevā — adoración; kara — haz; tumi — tú; kariyā āgraha — con mucho fervor.
SIGNIFICADO: En su Anubhasya, Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura escribe que, en opinión de Sri Caitanya Mahaprabhu, la govardhana-sila, la piedra de la colina de Govardhana, era directamente la forma de Krsna, el hijo de Maharaja Nanda. El Señor tuvo la piedra consigo durante tres años, después de los cuales hizo despertar en el corazón de Raghunatha dasa el servicio devocional por aquella piedra. A continuación, el Señor dio la piedra a Raghunatha dasa, aceptándole como uno de Sus sirvientes más íntimos. Sin embargo, hay gente envidiosa que sostiene que Sri Caitanya Mahaprabhu dio la piedra de Govardhana a Raghunatha dasa en lugar de concederle el derecho de adorar directamente a la Deidad porque Raghunatha dasa no había nacido en familia de brahmanas. Esa mentalidad es naraki, infernal. Como afirma el Padma Purana: arcye visnau sila-dhir gurusu nara-matir vaisnave jati-buddhih... yasya va naraki sah. Si alguien piensa que la adorable salagrama-sila es una simple piedra, que el maestro espiritual es un ser humano corriente, o que un vaisnava puro que predica el culto del bhakti por todo el mundo es miembro de una determinada casta o división material de la sociedad, se le considera un naraki, un candidato a la vida infernal. Cuando Sri Caitanya Mahaprabhu enseñó que la govardhana-sila, la piedra de Govardhana, no es diferente del cuerpo de Sri Krsna, la Suprema Personalidad de Dios, indirectamente estaba aconsejando a esos necios que no deben sentir envidia del vaisnava que pertenece a una casta o secta diferente. Al vaisnava se le debe considerar trascendental. De ese modo, podemos salvarnos; de lo contrario, es seguro que nos espera una vida infernal.