tāhāń siddhi kare — hena anye nā dekhiye
āmāra 'duṣkara' karma, tomā haite haye
tāhāṅ — allí; siddhi — éxito; kare — hace; hena — semejante; anye — otra persona; nā — no; dekhiye — Yo veo; āmāra — Mía; duṣkara — difícil de llevar a cabo; karma — labor; tomā — Ti; haite — de; haye — alcanza el éxito.
SIGNIFICADO: La misión del Señor Caitanya es liberar a las almas caídas de esta era. En la era de Kali, prácticamente el ciento por ciento de la población ha caído muy bajo. Ciertamente, Sri Caitanya Mahaprabhu liberó a muchas almas caídas, pero la mayoría de Sus discípulos procedían de las clases superiores. Liberó, por ejemplo, a Srila Rupa Gosvami, a Sanatana Gosvami, a Sarvabhauma Bhattacarya y a muchos otros, que, aunque socialmente eran elevados, desde el punto de vista espiritual habían caído muy bajo. Srila Rupa y Sanatana Gosvamis tenían cargos en el gobierno, y Sarvabhauma Bhattacarya era el más eminente erudito de la India. Del mismo modo, Prakasananda Sarasvati era el líder de muchos miles de sannyasis mayavadis. Fue Srila Nityananda Prabhu, sin embargo, quien liberó a personas como Jagai y Madhai. Por esa razón, el Señor Caitanya dice: amara ‘duskara’ karma, toma haite haye. Jagai y Madhai se liberaron únicamente por la misericordia de Nityananda Prabhu. Cuando agredieron a Nityananda Prabhu, el Señor Caitanya Se enfadó y decidió matarles con Su cakra Sudarsana, pero Nityananda Prabhu les salvó de la ira del Señor y les liberó. En la encarnación de Gaura-Nitai, la misión del Señor no es matar a los demonios, sino liberarles con la prédica de conciencia de Krsna. En el caso de Jagai y Madhai, Sri Caitanya Mahaprabhu estaba tan enfadado que les hubiera matado inmediatamente, pero Nityananda Prabhu fue tan bondadoso que, no sólo les salvó de la muerte, sino que les elevó a la posición transcendental. Así, lo que a Sri Caitanya Mahaprabhu Le resultó imposible, Nityananda Prabhu lo llevó a cabo.
Del mismo modo, si somos fieles al servicio de Gaura-Nitai en la sucesión discipular, podemos superar incluso el servicio de Nityananda Prabhu. Así es el proceso de sucesión discipular. Nityananda Prabhu liberó a Jagai y Madhai, pero el sirviente de Nityananda Prabhu, por Su gracia, puede liberar a muchos miles de Jagais y Madhais. Ésa es la bendición especial de la sucesión discipular. Se puede ver quien está situado en la sucesión discipular por el resultado de sus actividades. Eso es siempre cierto en lo que se refiere a las actividades del Señor y de Sus devotos. Por eso el Señor Siva dice:
aradhananam sarvesam visnor aradhanam param
tasmat parataram devi tadiyanam samarcanam
«De todas las formas de adoración, la mejor es la adoración del Señor Visnu; pero mejor que adorar al Señor Visnu es adorar a Su devoto, el vaisnava» (Padma Purana).
Por la gracia de Visnu, el vaisnava puede ofrecer un servicio mejor que el propio Visnu; ésa es la prerrogativa especial del vaisnava. El Señor en realidad desea ver que las actividades de Sus sirvientes son aún más gloriosas que las Suyas propias. En la batalla de Kuruksetra, por ejemplo, Sri Krsna hizo luchar a Arjuna porque, conforme al plan de Krsna, todos los guerreros allí presentes estaban destinados a morir en la batalla. Krsna no quería el mérito para Sí mismo; prefirió que la gloria fuese para Arjuna. Por eso le pidió que luchase y se ganase la fama:
tasmat tvam uttistha yaso labhasva
jitva satrun bhuṅksva rajyam samrddham
mayaivaite nihatah purvam eva
nimitta-matram bhava savya-sacin
«Por lo tanto, levántate. Prepárate para pelear y gánate la gloria. Conquista a tus enemigos y disfruta de un reino floreciente. Ellos ya han sido destinados a morir por disposición Mía, y tú, ¡oh, Savyasaci!, no vas a ser más que un instrumento en la contienda» (Bg. 11.33).
De ese modo, la Suprema Personalidad de Dios cubre de gloria al devoto que lleva a cabo a la perfección una tarea difícil. Hanumanji, Vajraṅgaji, el sirviente del Señor Ramacandra, también puede servirnos como ejemplo. Hanumanji cruzó el mar de un salto y llegó desde la costa de Bharata-varsa a la de Laṅka. Cuando el Señor Ramacandra decidió ir allí, construyó un camino de piedras; aunque eran piedras que, por Su voluntad, flotaban sobre el mar. Si simplemente seguimos las instrucciones de Sri Caitanya Mahaprabhu y los pasos de Sri Nityananda Prabhu, el movimiento para la conciencia de Krsna puede progresar, y, si sus predicadores permanecen fieles en el servicio del Señor, podrán realizar tareas aún más difíciles.