caitanya-gosāñike ācārya kare 'prabhu'-jñāna

āpanāke karena tāńra 'dāsa'-abhimāna

caitanya-gosāñike — al Señor Caitanya Mahāprabhu; ācārya — Advaita Ācārya; kare — hace; prabhu-jñāna — considerando Su amo y Señor; āpanāke — así mismo; karena — hace; tāṅra — de Śrī Caitanya Mahāprabhu; dāsa — como un sirviente; abhimāna — concepto.


Texto

Sin embargo, Sri Advaita Ācarya considera al Señor Caitanya Mahaprabhu como Su amo y Señor, y Se considera a Sí mismo un sirviente de Sri Caitanya Mahaprabhu.

Significado

SIGNIFICADO: El Bhakti-rasamrta-sindhu de Rupa Gosvami explica la muy excelente calidad del servicio devocional como sigue:

brahmanando bhaved esa
cet parardha-guni-krtah
naiti bhakti-sukhambhodheh
paramanu-tulam api

«Si se multiplica billones de veces el gozo trascendental que se deriva de la comprensión del Brahman impersonal, aún no podría compararse ni siquiera a una parte atómica del océano de bhakti, o servicio trascendental» (B.r.s. 1.1.38). Igualmente, el Bhavartha-dipika afirma:

tvat-kathamrta-pathodhau
viharanto maha-mudah
kurvanti krtinah kecic
catur-vargam trnopamam

«Para aquellos que se complacen en los temas trascendentales que tratan de la Suprema Personalidad de Dios, los cuatro logros progresivos de religiosidad, desarrollo económico, complacencia de los sentidos y liberación, todos ellos juntos, no se pueden comparar, más de lo que podría una brizna de paja, a la felicidad que se deriva de escuchar la narración de las actividades trascendentales del Señor». Aquellos que se ocupan en el servicio trascendental de los pies de loto de Krsna, al ser liberados de todo disfrute material, no encuentran atractivo alguno en los temas del monismo impersonal. En el Padma Purana, en relación con la glorificación del mes de Karttika, se dice que los devotos oran cantando:

varam deva moksam na moksavadhim va
na canyam vrne ’ham varesad apiha
idam te vapur natha gopala-balam
sada me manasy avirastam kim anyaih
kuveratmajau baddha-murtyaiva yadvat
tvaya mocitau bhakti-bhajau krtau ca
tatha prema-bhaktim svakam me prayaccha
na mokse graho me ’sti damodareha

«Amado Señor, recordar siempre Tus pasatiempos infantiles de Vrndavana es mejor para nosotros que aspirar a fundirnos en el Brahman impersonal. Durante Tus pasatiempos infantiles, liberaste a los dos hijos de Kuvera, y les convertiste en grandes devotos de Vuestra Señoría. Igualmente yo quisiera que, en lugar de darme la liberación, Tú me dieses una devoción semejante hacia Ti». En el Haya-sirsiya-sri-narayana-vyuha-stava, en el capítulo llamado Narayana-stotra, se afirma:

na dharmam kamam artham va
moksam va vara-desvara
prarthaye tava padabje
dasyam evabhikamaye

«Mi amado Señor, yo no deseo llegar a ser un hombre de religión, ni un maestro en desarrollo económico o complacencia de los sentidos, ni tampoco deseo la liberación. Aunque puedo obtener todo ello de Ti, el supremo bendecidor, yo no pido nada de eso. Simplemente ruego poder estar siempre ocupado como un sirviente a Tus pies de loto». Nrsimhadeva ofreció a Prahlada Maharaja toda clase de bendiciones, pero Prahlada Maharaja no aceptó ninguna, porque solamente deseaba estar ocupado al servicio de los pies de loto del Señor. Del mismo modo, el devoto puro desea ser bendecido como Maharaja Prahlada con el don del servicio devocional. Los devotos también ofrecen sus respetos a Hanuman, que permaneció siempre al servicio del Señor Rama. El gran devoto Hanuman oraba:

bhava-bandha-cchide tasyai
sprhayami na muktaye
bhavan prabhur aham dasa
ti yatra vilupyate

«Yo no quiero alcanzar la liberación ni fundirme en la refulgencia del Brahman, donde se pierde completamente la noción de ser un sirviente del Señor». Igualmente, en el Narada-pañcaratra se afirma:

dharmartha-kama-moksesu
neccha mama kadacana
tvat-pada-paṅkajasyadho
jivitam diyatam mama

«Yo no quiero ninguna de las cuatro situaciones deseables. Yo sólo quiero ocuparme sirviendo a los pies de loto del Señor». El rey Kulasekhara, en su muy famoso libro Mukunda-mala-stotra, ora:

naham vande tava caranayor dvandvam advandva-hetoh
kumbhi-pakam gurum api hare narakam napanetum
ramya-rama-mrdu-tanu-lata-nandane nabhirantum
bhave bhave hrdaya-bhavane bhavayeyam bhavantam

«Mi Señor, yo no Te adoro para que me liberes de este laberinto material, ni tampoco deseo salvarme de la condición infernal de la existencia material, ni rezo jamás para tener una bella esposa y disfrutar en un hermoso jardín. Mi único deseo es estar siempre en pleno éxtasis con el placer de servir a Vuestra Señoría» (M.m.s. 4). En el Srimad-Bhagavatam, en los Cantos Tercero y Cuarto, hay también muchos ejemplos de devotos que ofrecen oraciones al Señor pidiéndole tan sólo ocuparse siempre en Su servicio y nada más (Bhag. 3.4.15, 3.25.34, 3.25.36, 4.8.22, 4.9.10 y 4.20.24).