ततà¥à¤° तं बà¥à¤¦à¥à¤§à¤¿à¤¸à¤‚योगं लभते पौरà¥à¤µà¤¦à¥‡à¤¹à¤¿à¤•मॠ।
यतते च ततो भूयः संसिदà¥à¤§à¥Œ कà¥à¤°à¥à¤¨à¤¨à¥à¤¦à¤¨ ॥४३॥

tatra taḿ buddhi-saḿyogaḿ

labhate paurva-dehikam

yatate ca tato bhūyaḥ

saḿsiddhau kuru-nandana

tatra — en consecuencia; tam — eso; buddhi-saá¹yogam — resurgimiento de la conciencia; labhate — recobra; paurva-dehikam — del cuerpo anterior; yatate — él se esfuerza; ca — también; tataḥ — después de eso; bhÅ«yaḥ — de nuevo; saá¹siddhau — para la perfección; kuru-nandana — ¡oh, hijo de Kuru!.


Texto

¡Oh, hijo de Kuru!, al obtener esa clase de nacimiento, él revive de nuevo la conciencia divina de su vida anterior, y trata de progresar más a fin de lograr el éxito completo.

Significado

El rey Bharata, quien nació la tercera vez en la familia de un buen brahmana, es un ejemplo de un buen nacimiento que se recibe para revivir la conciencia trascendental que se tenía anteriormente. El rey Bharata era el emperador del mundo, y, a partir de su época, a este planeta se lo conoce entre los semidioses con el nombre de Bharata-varsa. Antes de eso, se lo conocía como Ilavrta-varsa. A una temprana edad, el emperador se retiró en aras de la perfección espiritual, pero no logró el éxito. En su siguiente vida nació en la familia de un buen brahmana, y fue conocido como Jada Bharata, porque siempre permanecía recluido y no le hablaba a nadie. Y, posteriormente, el rey Rahugana lo descubrió como el más grande de los trascendentalistas. De su vida se concluye que, los esfuerzos trascendentales, o la práctica del yoga, nunca son vanos. Por la gracia del Señor, el trascendentalista recibe repetidas oportunidades de lograr la perfección completa en el cultivo de conciencia de Krsna.