yadā hi nendriyārtheṣu
na karmasv anuṣajjate
sarva-sańkalpa-sannyāsī
yogārūḍhas tadocyate
yadÄ â€” cuando; hi — ciertamente; na — no; indriya-artheá¹£u — en la complacencia de los sentidos; na — nunca; karmasu — en las actividades fruitivas; anuá¹£ajjate — uno se ocupa necesariamente; sarva-saá¹…kalpa — de todos los deseos materiales; sannyÄsÄ« — renunciante; yoga-ÄrÅ«á¸haḥ — elevado en el yoga; tadÄ â€” en ese momento; ucyate — se dice que es.
Cuando una persona está plenamente dedicada al amoroso servicio trascendental del Señor, se siente complacida en sà misma, y por ello deja de estar dedicada a la complacencia de los sentidos y a las actividades fruitivas. De lo contrario, uno tiene que dedicarse a complacer los sentidos, porque no se puede vivir sin una ocupación. Si no se tiene conciencia de Krsna, siempre se tendrán que buscar actividades egoÃstas centradas en uno o extendidas. Pero una persona consciente de Krsna puede hacer todo en aras de la satisfacción de Krsna, y con ello desapegarse por completo de la complacencia de los sentidos. Aquel que no tiene ese grado de comprensión, tiene que tratar mecánicamente de escapar de los deseos materiales, antes de ser elevado al peldaño más alto de la escalera del yoga.