naiva kiñcit karomīti
yukto manyeta tattva-vit
paśyañ śṛṇvan spṛśañ jighrann
aśnan gacchan svapan śvasan
pralapan visṛjan gṛhṇann
unmiṣan nimiṣann api
indriyāṇīndriyārtheṣu
vartanta iti dhārayan
na — nunca; eva — ciertamente; kiñcit — cualquier cosa; karomi — hago; iti — así pues; yuktaḥ — ocupado con conciencia divina; manyeta — piensa; tattva-vit — aquel que conoce la verdad; paśyan — viendo; śṛṇvan — oyendo; spṛśan — tocando; jighran — oliendo; aśnan — comiendo; gacchan — yendo; svapan — soñando; śvasan — respirando; pralapan — hablando; visṛjan — dejando; gṛhṇan — tomando; unmiṣan — abriendo; nimiṣan — cerrando; api — a pesar de; indriyāṇi — los sentidos; indriya-artheṣu — en el goce de los sentidos; vartante — dejad que se ocupen así; iti — así pues; dhārayan — considerando.
Una persona con conciencia de Krsna es pura en su existencia, y, por ende, no tiene nada que ver con ningún trabajo que dependa de las cinco causas inmediatas y remotas: el ejecutor, el trabajo, la situación, el esfuerzo y la providencia. Esto se debe a que ella está dedicada al amoroso y trascendental servicio de Krsna. Aunque parezca que dicha persona actúa con el cuerpo y los sentidos, siempre está consciente de su verdadera posición, que es la de dedicarse a la actividad espiritual. En el estado de conciencia material, los sentidos se dedican a su propia complacencia; pero en el estado de conciencia de Krsna, los sentidos se dedican a la satisfacción de los sentidos de Krsna. Por lo tanto, la persona consciente de Krsna siempre está libre, aunque parezca estar dedicada a las actividades de los sentidos. Actividades tales como ver y oír son acciones de los sentidos para recibir conocimiento, mientras que desplazarse, hablar, evacuar, etc., son acciones de los sentidos para el trabajo. A la persona consciente de Krsna nunca la afectan las acciones de los sentidos. Ella nunca puede ejecutar ningún acto fuera del servicio del Señor, porque sabe que es la servidora eterna del Señor.