sarva-karmāṇi manasā
sannyasyāste sukhaḿ vaśī
nava-dvāre pure dehī
naiva kurvan na kārayan
sarva — todas; karmÄṇi — las actividades; manasÄ â€” por medio de la mente; sannyasya — renunciando; Äste — permanece; sukham — en la felicidad; vaśī — aquel que es controlado; nava-dvÄre — en el lugar donde hay nueve puertas; pure — en la ciudad; dehÄ« — el alma encarnada; na — nunca; eva — ciertamente; kurvan — haciendo algo; na — no; kÄrayan — haciendo que se realice.
El alma encarnada vive en la ciudad de las nueve puertas. Las actividades del cuerpo, o, en sentido figurado, la ciudad del cuerpo, las conducen automáticamente las modalidades especÃficas de la naturaleza. El alma, aunque se haya supeditado a las condiciones del cuerpo, puede estar fuera del alcance de esas condiciones si asà lo desea. Dicha alma, tan sólo por haber olvidado su naturaleza superior, se identifica con el cuerpo material, y por eso sufre. Mediante el proceso de conciencia de Krsna ella puede revivir su verdadera posición, y de ese modo salir de su condición encarnada. Asà pues, cuando uno emprende el proceso de conciencia de Krsna, de inmediato se aparta por completo de todas las actividades corporales. En una vida asà de controlada, en la que cambian sus deliberaciones, uno vive feliz en la ciudad de las nueve puertas. Las nueve puertas se describen de la siguiente manera:
nava-dvare pure dehi hamso lelayate bahih
vasi sarvasya lokasya sthavarasya carasya ca
“La Suprema Personalidad de Dios, quien vive en el cuerpo de la entidad viviente, es el controlador de todas las entidades vivientes de todo el universo. El cuerpo consta de nueve puertas: dos ojos, dos fosas nasales, dos oÃdos, una boca, el ano y el órgano genital. La entidad viviente, en su etapa condicionada, se identifica con el cuerpo, pero cuando se identifica con el Señor que está dentro de ella, se vuelve tan libre como el Señor, incluso mientras se halla en el cuerpo†(Svetasvatara Up. 3.18).
En consecuencia, una persona consciente de Krsna está libre tanto de las actividades externas como de las internas del cuerpo material.