śrī-bhagavān uvāca
bahūni me vyatītāni
janmāni tava cārjuna
tāny ahaḿ veda sarvāṇi
na tvaḿ vettha parantapa
Å›rÄ«-bhagavÄn uvÄca — la Personalidad de Dios dijo; bahÅ«ni — muchos; me — MÃos; vyatÄ«tÄni — han pasado; janmÄni — nacimientos; tava — tuyos; ca — y también; arjuna — ¡oh, Arjuna!; tÄni — esos; aham — Yo; veda — sé; sarvÄṇi — todo; na — no; tvam — tú; vettha — sabes; parantapa — ¡oh, subyugador del enemigo!.
En la Brahma-samhita (5.33), se encuentra la información de que hay muchÃsimas encarnaciones del Señor. Allà se dice:
advaitam acyutam anadim ananta-rupam
adyam purana-purusam nava-yauvanam ca
vedesu durlabham adurlabham atma-bhaktau
govindam adi-purusam tam aham bhajami
“Yo adoro a Govinda [Krsna], la Suprema Personalidad de Dios, quien es la persona original, absoluta, infalible y sin comienzo. Aunque Él se expande en una cantidad ilimitada de formas, aun asà es la misma persona original, el más antiguo y la persona que siempre se ve como un joven lozano. Esas eternas, bienaventuradas y omniscientes formas del Señor, por lo general no las entienden ni los mejores eruditos védicos, pero siempre se les manifiestan a los devotos purosâ€.
También se afirma en la Brahma-samhita (5.39):
ramadi-murtisu kala-niyamena tisthan
nanavataram akarod bhuvanesu kintu
krsnah svayam samabhavat paramah puman yo
govindam adi-purusam tam aham bhajami
“Yo adoro a Govinda [Krsna], la Suprema Personalidad de Dios, quien siempre se encuentra en diversas encarnaciones, tales como Rama y Nrsimha, asà como también en muchas encarnaciones secundarias, pero quien es la Personalidad de Dios original, conocido como Krsna, y quien, además, se encarna personalmenteâ€.
También en los Vedas se dice que el Señor, aunque es aquel que no tiene igual, se manifiesta en infinidad de formas. Él es como la piedra vaidurya, que cambia de color y, aun asÃ, sigue siendo la misma. Todas esas múltiples formas las entienden los devotos puros, pero no se pueden entender mediante un simple estudio de los Vedas (vedesu durlabham adurlabham atma-bhaktau). Devotos tales como Arjuna son compañeros constantes del Señor, y cuando quiera que el Señor se encarna, los devotos asociados también se encarnan, para poder servir al Señor de diferentes maneras. Arjuna es uno de esos devotos, y de este verso se deduce que, unos millones de años atrás, cuando el Señor Krsna le habló el Bhagavad-gita al dios del Sol, Vivasvan, Arjuna también estaba presente, haciendo otro papel. Pero la diferencia que hay entre el Señor y Arjuna es que el Señor recordaba el incidente, mientras que Arjuna no lo recordaba. Ésa es la diferencia que hay entre la entidad viviente parte integral, y el Señor Supremo. Aunque a Arjuna se le trata aquà como el poderoso héroe que podÃa subyugar a los enemigos, no obstante es incapaz de recordar lo que habÃa ocurrido en sus diversos nacimientos pasados. De modo que, una entidad viviente, por grande que pueda ser desde el punto de vista material, nunca puede ser igual al Señor Supremo. Cualquiera que sea un compañero constante del Señor es sin duda una persona liberada, pero no puede ser igual al Señor. En la Brahma-samhita se describe al Señor como infalible (acyuta), lo cual significa que Él nunca se olvida de SÃ, a pesar de estar en contacto con lo material. Luego el Señor y la entidad viviente nunca pueden ser iguales en todos los aspectos, ni siquiera si la entidad viviente está tan liberada como Arjuna. Aunque Arjuna es un devoto del Señor, a veces olvida la naturaleza del Señor, pero, por la gracia divina, un devoto puede entender al instante la condición infalible del Señor, mientras que un no devoto, o un demonio, no puede entender esa naturaleza trascendental. Asà pues, estas descripciones del Gita no las pueden entender los cerebros demonÃacos. Krsna recordaba actos que habÃa realizado millones de años atrás, pero Arjuna no podÃa recordarlos, pese al hecho de que tanto Krsna como Arjuna son de una naturaleza eterna. También podemos destacar aquà que una entidad viviente olvida todo debido a su cambio de cuerpo, pero el Señor recuerda porque no cambia Su cuerpo sac-cid-ananda. Él es advaita, que significa que no hay diferencia alguna entre Su cuerpo y Él Mismo. Todo en relación con Él es espÃritu, mientras que el alma condicionada es diferente de su cuerpo material. Y como el cuerpo y el ser del Señor son idénticos, Su posición siempre es diferente a la posición de la entidad viviente ordinaria, incluso cuando Él desciende al plano material. Los demonios no pueden acomodarse a esta naturaleza trascendental del Señor, que el propio Señor explica en el verso siguiente.