śreyān dravya-mayād yajñāj
jñāna-yajñaḥ parantapa
sarvaḿ karmākhilaḿ pārtha
jñāne parisamāpyate
śreyān — más grande; dravya-mayāt — de las posesiones materiales; yajñāt — que el sacrificio; jñāna-yajñaḥ — sacrificio con conocimiento; parantapa — ¡oh, castigador del enemigo!; sarvam — todos; karma — actividades; akhilam — en su totalidad; pārtha — ¡oh, hijo de Pṛthā!; jñāne — con conocimiento; parisamāpyate — terminan en.
El propósito de todos los sacrificios es el de llegar al estado de pleno conocimiento, luego liberarse de los sufrimientos materiales, y, finalmente, dedicarse al trascendental servicio amoroso del Señor Supremo (el estado de conciencia de Krsna). Sin embargo, existe un misterio en relación con todas estas diferentes actividades de sacrificio, y uno debe conocer ese misterio. Los sacrificios adoptan a veces diferentes formas, según la fe específica del ejecutor. Cuando la fe de uno alcanza la etapa del conocimiento trascendental, al ejecutor de los sacrificios se le debe considerar más adelantado que aquellos que simplemente sacrifican posesiones materiales sin ese conocimiento, pues sin la adquisición de conocimiento, los sacrificios permanecen en el plano material, y no proporcionan ningún beneficio espiritual. El verdadero conocimiento culmina en el estado de conciencia de Krsna, la máxima etapa del conocimiento trascendental. Sin la elevación del conocimiento, los sacrificios son simplemente actividades materiales. Cuando, sin embargo, se elevan al nivel del conocimiento trascendental, todas esas actividades entran en el plano espiritual. Dependiendo de las diferencias de los estados de conciencia, las actividades de los sacrificios algunas veces se denominan karma-kanda, o actividades fruitivas, y otras veces, jñana-kanda, o conocimiento en busca de la verdad. Es mejor cuando el fin es el conocimiento.