sarvāṇīndriya-karmāṇi
prāṇa-karmāṇi cāpare
ātma-saḿyama-yogāgnau
juhvati jñāna-dīpite
sarvÄṇi — de todos; indriya — los sentidos; karmÄṇi — funciones; prÄṇa-karmÄṇi — funciones del aire vital; ca — también; apare — otros; Ätma-saá¹yama — del control de la mente; yoga — el proceso de vinculación; agnau — en el fuego de; juhvati — ofrecen; jñÄna-dÄ«pite — debido al anhelo de autorrealizarse.
Aquà se menciona el sistema de yoga concebido por Pantañjali. En el Yoga-sutra de Patañjali, al alma se le da los nombres de pratyag-atma y parag-atma. Mientras el alma se mantiene apegada al disfrute de los sentidos, recibe el nombre de parag-atma, pero en cuanto la misma alma se desapega de dicho disfrute, se la llama pratyag-atma. El alma está supeditada a las funciones de diez clases de aire que actúan dentro del cuerpo, y ello se percibe a través del sistema respiratorio. El sistema de yoga Patañjali le enseña a uno a controlar de una forma técnica las funciones del aire del cuerpo, con objeto de que, finalmente, todas las funciones del aire interno favorezcan el proceso de purificar al alma del apego material. Según este sistema de yoga, pratyag-atma es el fin último. A este pratyag-atma se lo retira de las actividades con la materia. Los sentidos interaccionan con los objetos de los sentidos —tal como el oÃdo, para oÃr; los ojos, para ver; la nariz, para oler; la lengua, para probar; la mano, para tocar—, y todos están, de ese modo, dedicados a actividades externas al ser. Todo ello se conoce como las funciones del prana-vayu. El apana-vayu va hacia abajo, el vyana-vayu actúa para encoger y expandir, el samana-vayu ajusta el equilibrio, el udana-vayu va hacia arriba; y cuando uno se ilumina, los ocupa a todos en la búsqueda de la autorrealización.