evaḿ paramparā-prāptam
imaḿ rājarṣayo viduḥ
sa kāleneha mahatā
yogo naṣṭaḥ parantapa
evam — asà pues; paramparÄ â€” por sucesión discipular; prÄptam — recibida; imam — esta ciencia; rÄja-ṛṣayaḥ — los reyes santos; viduḥ — entendieron; saḥ — ese conocimiento; kÄlena — en el transcurso del tiempo; iha — en este mundo; mahatÄ â€” gran; yogaḥ — la ciencia de la relación de uno con el Supremo; naá¹£á¹aḥ — disperso; parantapa — ¡oh, Arjuna, subyugador de los enemigos!.
Se afirma claramente que el Gita estaba dirigido en especial a los reyes santos, porque ellos tenÃan que llevar a cabo el propósito del mismo al gobernar a los ciudadanos. Desde luego, el Bhagavad-gita nunca estuvo dirigido a las personas demonÃacas, que disiparÃan su valor sin beneficiar a nadie, y urdirÃan todo tipo de interpretaciones según sus caprichos personales. Tan pronto como el propósito original se dispersó a causa de las motivaciones de los comentaristas inescrupulosos, surgió la necesidad de restablecer la sucesión discipular. Hace cinco mil años, el propio Señor detectó que la sucesión discipular se habÃa roto y, en consecuencia, declaró que el propósito del Gita parecÃa estar perdido. De la misma manera, en la actualidad también hay muchÃsimas ediciones del Gita (especialmente en inglés), pero prácticamente ninguna de ellas se ha presentado siguiendo a la sucesión discipular autorizada. Hay infinidad de interpretaciones, elaboradas por diferentes eruditos mundanos, pero prácticamente ninguno de ellos acepta a la Suprema Personalidad de Dios, Krsna, aunque todos hacen un buen negocio con las palabras de Sri Krsna. Ese espÃritu es demonÃaco, porque los demonios no creen en Dios, sino que simplemente disfrutan de la propiedad del Supremo. Debido a que hay una gran necesidad de una traducción del Gita tal como se recibe en el sistema parampara (de sucesión discipular), aquà se hace el intento de satisfacer esa gran necesidad. Si el Bhagavad-gita se acepta tal como es, constituye un gran don para la humanidad, pero si se toma como un tratado de especulaciones filosóficas, es simplemente una pérdida de tiempo.