nāsti buddhir ayuktasya
na cāyuktasya bhāvanā
na cābhāvayataḥ śāntir
aśāntasya kutaḥ sukham
na asti — no puede haber; buddhiḥ — inteligencia trascendental; ayuktasya — de aquel que no está relacionado (con el estado de conciencia de Kṛṣṇa); na — no; ca — y; ayuktasya — de aquel que está desprovisto de conciencia de Kṛṣṇa; bhÄvanÄ â€” mente fija (en la felicidad); na — no; ca — y; abhÄvayataḥ — de aquel que no está fijo; Å›Äntiḥ — paz; aÅ›Äntasya — del que no tiene paz; kutaḥ — dónde hay; sukham — felicidad.
A menos que uno se halle en el estado de conciencia de Krsna, no hay ninguna posibilidad de tener paz. Asà que en el CapÃtulo Cinco (5.29) se confirma que, cuando uno entiende que Krsna es el único disfrutador de todos los buenos resultados del sacrificio y la penitencia, que Él es el propietario de todas las manifestaciones universales y que Él es el verdadero amigo de todas las entidades vivientes, únicamente entonces puede uno disfrutar de verdadera paz. Por lo tanto, si uno no se halla en estado de conciencia de Krsna, no puede haber una meta final para la mente. La perturbación se debe a la falta de una meta última, y cuando uno está seguro de que Krsna es el disfrutador, propietario y amigo de todos y de todo, puede uno entonces, con una mente estable, hacer que haya paz. Asà pues, aquel que se ocupa sin tener una relación con Krsna, sin duda que siempre está acongojado e intranquilo, por mucho que finja disfrutar de paz y adelanto espiritual en la vida. El estado de conciencia de Krsna es una condición apacible que se manifiesta por sà misma, y que puede lograrse únicamente en relación con Krsna.