yaḥ sarvatrānabhisnehas
tat tat prāpya śubhāśubham
nābhinandati na dveṣṭi
tasya prajñā pratiṣṭhitā
yaḥ — aquel que; sarvatra — en todas partes; anabhisnehaḥ — sin afecto; tat — eso; tat — eso; prÄpya — logrando; Å›ubha — bien; aÅ›ubham — mal; na — nunca; abhinandati — elogia; na — nunca; dveá¹£á¹i — envidia; tasya — su; prajÃ±Ä â€” conocimiento perfecto; pratiá¹£á¹hitÄ â€” fijo.
En el mundo material siempre hay alteraciones que pueden ser buenas o malas. Aquel a quien no lo agitan esas alteraciones materiales, a quien no lo afectan el bien y el mal, ha de saberse que se halla fijo en el estado de conciencia de Krsna. Mientras uno esté en el mundo material, siempre habrá la posibilidad de bien y mal, porque este mundo está lleno de dualidades. Pero el bien y el mal no afectan a aquel que está fijo en el estado de conciencia de Krsna, porque a él sólo le interesa Krsna, quien es todo lo bueno en sentido absoluto. Esa conciencia centrada en Krsna lo sitúa a uno en una posición trascendental perfecta, denominada técnicamente samadhi.