सà¥à¤–ं तà¥à¤µà¤¿à¤¦à¤¾à¤¨à¥€à¤‚ तà¥à¤°à¤¿à¤µà¤¿à¤§à¤‚ शृणॠमे भरतरà¥à¤·à¤­ ।
अभà¥à¤¯à¤¾à¤¸à¤¾à¤¦à¥à¤°à¤®à¤¤à¥‡ यतà¥à¤° दà¥à¤ƒà¤–ानà¥à¤¤à¤‚ च निगचà¥à¤›à¤¤à¤¿ ॥३६॥

sukhaḿ tv idānīḿ tri-vidhaḿ

śṛṇu me bharatarṣabha

abhyāsād ramate yatra

duḥkhāntaḿ ca nigacchati

sukham — felicidad; tu — pero; idÄnÄ«m — ahora; tri-vidham — de tres clases; śṛṇu — oye; me — a Mí; bharata-ṛṣabha — ¡oh, tú, el mejor entre los BhÄratas!; abhyÄsÄt — mediante la práctica; ramate — se disfruta; yatra — donde; duḥkha — de la aflicción; antam — el fin; ca — también; nigacchati — se gana.


Texto

¡Oh, tú, el mejor de los Bharatas!, por favor, óyeme hablar ahora de las tres clases de felicidad con las que el alma condicionada disfruta, y con las que a veces llega al final de todas las congojas.

Significado

El alma condicionada trata de disfrutar de la felicidad material una y otra vez. En consecuencia, ella mastica lo masticado. Pero, a veces, en el transcurso de ese disfrute, se llega a liberar del enredo material por relacionarse con una gran alma. En otras palabras, un alma condicionada siempre está dedicada a algún tipo de complacencia de los sentidos, pero cuando ella entiende, mediante una buena compañía, que esa complacencia es sólo una repetición de lo mismo, y se le despierta su verdadera conciencia de Krsna, a veces se libera de esa supuesta felicidad repetitiva.