sad-bhāve sādhu-bhāve ca
sad ity etat prayujyate
praśaste karmaṇi tathā
sac-chabdaḥ pārtha yujyate
yajñe tapasi dāne ca
sthitiḥ sad iti cocyate
karma caiva tad-arthīyaḿ
sad ity evābhidhīyate
sat-bhÄve — en el sentido de la naturaleza del Supremo; sÄdhu-bhÄve — en el sentido de la naturaleza del devoto; ca — también; sat — la palabra sat; iti — asà pues; etat — esta; prayujyate — se usa; praÅ›aste — en genuinas; karmaṇi — actividades; tathÄ â€” también; sat-Å›abdaḥ — el sonido sat; pÄrtha — ¡oh, hijo de Pá¹›thÄ!; yujyate — se usa; yajñe — en el sacrificio; tapasi — en la penitencia; dÄne — en la caridad; ca — también; sthitiḥ — la situación; sat — el Supremo; iti — asà pues; ca — y; ucyate — se pronuncia; karma — trabajo; ca — también; eva — ciertamente; tat — para eso; arthÄ«yam — es; sat — el Supremo; iti — asà pues; eva — ciertamente; abhidhÄ«yate — se indica.
Las palabras prasaste karmani, o “deberes prescritosâ€, indican que en la literatura védica hay muchas actividades prescritas que son procesos purificatorios, desde el momento de la concepción hasta el fin de la vida. Esos procesos purificatorios se adoptan en aras de la liberación final de la entidad viviente. En todas esas actividades se recomienda que uno diga om tat sat. Las palabras sad-bhave y sadhu-bhave se refieren a la situación trascendental. El hecho de actuar en el plano de conciencia de Krsna se conoce como sattva, y a aquel que está plenamente consciente de las actividades de conciencia de Krsna se lo conoce como sadhu. En el Srimad-Bhagavatam (3.25.25) se dice que el tema trascendental queda claro en compañÃa de los devotos. Las palabras que se emplean son satam prasaá¹…gat. Sin buena compañÃa no se puede adquirir conocimiento trascendental. Cuando se inicia a una persona o se ofrece el cordón sagrado, se profieren las palabras om tat sat. De modo similar, en todas las clases de ejecuciones de yajña, el objeto es el Supremo: om tat sat. La palabra tad-arthiyam significa, además, ofrecerle servicio a cualquier cosa que represente al Supremo,incluso un servicio tal como el de cocinar y ayudar en el templo del Señor, o cualquier otra clase de trabajo para difundir las glorias del Señor. Esas palabras supremas, om tat sat, se emplean, pues, de muchas maneras, para perfeccionar todas las actividades y hacer que todo esté completo.