śrī-bhagavān uvāca
tri-vidhā bhavati śraddhā
dehināḿ sā svabhāva-jā
sāttvikī rājasī caiva
tāmasī ceti tāḿ śṛṇu
Å›rÄ«-bhagavÄn uvÄca — la Suprema Personalidad de Dios dijo; tri-vidhÄ â€” de tres clases; bhavati — se vuelve; Å›raddhÄ â€” la fe; dehinÄm — del encarnado; sÄ â€” esa; sva-bhÄva-jÄ â€” conforme a la modalidad de la naturaleza material que lo influye; sÄttvikÄ« — en la modalidad de la bondad; rÄjasÄ« — en la modalidad de la pasión; ca — también; eva — ciertamente; tÄmasÄ« — en la modalidad de la ignorancia; ca — y; iti — asà pues; tÄm — esas; śṛṇu — óyeme.
Aquellos que conocen las reglas y regulaciones de las Escrituras, pero que, por pereza o indolencia, dejan de seguirlas, están gobernados por las modalidades de la naturaleza material. Según sus actividades previas en los planos de las modalidades de la bondad, la pasión o la ignorancia, ellos adquieren una naturaleza que es de una calidad especÃfica. La relación de la entidad viviente con las diferentes modalidades de la naturaleza, se ha estado dando perpetuamente; como la entidad viviente está en contacto con la naturaleza material, adquiere diferentes tipos de mentalidades según su relación con las modalidades materiales. Pero esa naturaleza se puede cambiar si uno se relaciona con un maestro espiritual genuino y se rige por sus reglas y por las Escrituras. Gradualmente, uno puede cambiar su posición e ir de la ignorancia a la bondad, o de la pasión a la bondad. Se concluye, pues, que la fe ciega en una determinada modalidad de la naturaleza no puede ayudar a una persona a elevarse hasta la etapa de la perfección. Uno tiene que considerar las cosas cuidadosamente, con inteligencia, en compañÃa de un maestro espiritual genuino. De ese modo, uno puede cambiar su posición e ir a una modalidad superior de la naturaleza.