anudvega-karaḿ vākyaḿ
satyaḿ priya-hitaḿ ca yat
svādhyāyābhyasanaḿ caiva
vāń-mayaḿ tapa ucyate
anudvega-karam — que no agitan; vÄkyam — palabras; satyam — veraces; priya — queridas; hitam — beneficiosas; ca — también; yat — lo cual; svÄdhyÄya — del estudio védico; abhyasanam — práctica; ca — también; eva — ciertamente; vÄk-mayam — de la voz; tapaḥ — austeridad; ucyate — se dice que es.
Uno no debe hablar de modo tal que agite la mente de los demás. Claro que, cuando un maestro habla, puede decir la verdad para instruir a sus alumnos, pero no debe hablarles a aquellos que no sean alumnos de él, si al hacerlo les va a agitar la mente. Eso es penitencia en lo que respecta a hablar. Además de eso, uno no debe hablar tonterÃas. El proceso que se sigue cuando se habla en los cÃrculos espirituales, es que se dice algo que esté respaldado por las Escrituras. Uno debe presentar de inmediato una cita tomada de una Escritura autoritativa, para respaldar lo que está diciendo. Y al mismo tiempo, esa conversación debe ser muy agradable al oÃdo. Mediante esa clase de discusiones, uno puede obtener el máximo beneficio y elevar a la sociedad humana. Existe una cantidad ilimitada de obras que componen la literatura védica, y uno debe estudiarlas. Eso se denomina penitencia del habla.