anāditvān nirguṇatvāt
paramātmāyam avyayaḥ
śarīra-stho 'pi kaunteya
na karoti na lipyate
anāditvāt — debido a la eternidad; nirguṇatvāt — debido a que es trascendental; parama — más allá de la naturaleza material; ātmā — espíritu; ayam — esto; avyayaḥ — inagotable; śarīra-sthaḥ — que mora en el cuerpo; api — aunque; kaunteya — ¡oh, hijo de Kuntī!; na karoti — nunca hace nada; na lipyate — ni se enreda.
La entidad viviente parece nacer, debido al nacimiento del cuerpo material, pero en realidad es eterna; la entidad viviente no nace, y a pesar de estar situada en un cuerpo material, es trascendental y eterna. Así pues, ella no puede ser destruida. La entidad viviente está colmada de bienaventuranza por naturaleza. Ella no se ocupa en ninguna actividad material; en consecuencia, las actividades que se ejecutan debido al contacto de ella con los cuerpos materiales, no la enredan.