atha cittaḿ samādhātuḿ
na śaknoṣi mayi sthiram
abhyāsa-yogena tato
mām icchāptuḿ dhanañjaya
atha — si, por lo tanto; cittam — mente; samÄdhÄtum — fijar; na — no; Å›aknoá¹£i — eres capaz; mayi — en MÃ; sthiram — firmemente; abhyÄsa yogena — por medio de la práctica del servicio devocional; tataḥ — entonces; mÄm — a MÃ; icchÄ â€” deseo; Äptum — obtener; dhanañjaya — ¡oh, Arjuna, conquistador de riquezas!.
En este verso se señalan dos tipos diferentes de bhakti-yoga. El primero se aplica a aquel en quien verdaderamente se ha desarrollado un apego por Krsna, la Suprema Personalidad de Dios, mediante el amor trascendental. Y el otro es para aquel en quien no se ha desarrollado un apego por la Persona Suprema mediante ese amor. Para esta segunda clase de personas se han prescrito diferentes reglas y regulaciones que uno puede seguir para ser al final elevado a la etapa del apego a Krsna.
El bhakti-yoga es la purificación de los sentidos. En los actuales momentos, en la existencia material, los sentidos siempre están impuros, pues están dedicados a su propia complacencia. Pero por medio de la práctica del bhakti-yoga esos sentidos se pueden purificar, y en el estado purificado se ponen en contacto directo con el Señor Supremo. En esta existencia material puede que yo me dedique a prestarle algún servicio a algún amo, pero de hecho yo no sirvo a mi amo con amor. Yo tan sólo lo sirvo para obtener un poco de dinero. Y el amo tampoco siente amor; él recibe mi servicio y me paga. Asà que no se trata de amor en absoluto. Pero para la vida espiritual uno debe elevarse a la etapa pura del amor. Esa etapa del amor se puede alcanzar por medio de la práctica del servicio devocional que se realiza con los sentidos actuales.
Ese amor de Dios se encuentra ahora en un estado latente en el corazón de todos. Y ahà el amor de Dios se manifiesta de diferentes maneras, pero está contaminado por la asociación con lo material. Ahora, la asociación con lo material tiene que ser purificada, y ese amor natural latente que se tiene por Krsna tiene que ser revivido. En eso consiste todo el proceso.
Para practicar los principios regulativos del bhakti-yoga se deben seguir ciertos principios bajo la guÃa de un maestro espiritual experto: uno debe levantarse temprano por la mañana, bañarse, entrar en el templo, ofrecer oraciones y cantar Hare Krsna; luego, se deben recoger flores para ofrecérselas a la Deidad, preparar comida para ofrecérsela a la Deidad, comer prasadam, etc. Hay diversas reglas y regulaciones que uno debe seguir. Se debe oÃr constantemente la exposición del Bhagavad-gita y el Srimad-Bhagavatam de labios de devotos puros. Esta práctica lo ayudará a uno a elevarse al nivel del amor por Dios, y entonces se estará seguro de su progreso hacia el reino espiritual de Dios. Esa práctica del bhakti-yoga, bajo las reglas y regulaciones y con la dirección de un maestro espiritual, es seguro que lo llevará a uno a la etapa del amor por Dios.