adveṣṭā sarva-bhūtānāḿ
maitraḥ karuṇa eva ca
nirmamo nirahańkāraḥ
sama-duḥkha-sukhaḥ kṣamī
santuṣṭaḥ satataḿ yogī
yatātmā dṛḍha-niścayaḥ
mayy arpita-mano-buddhir
yo mad-bhaktaḥ sa me priyaḥ
adveá¹£á¹Ä — no envidioso; sarva-bhÅ«tÄnÄm — con todas las entidades vivientes; maitraḥ — amigable; karuṇaḥ — bondadoso; eva — ciertamente; ca — también; nirmamaḥ — sin sentido de posesión; nirahaá¹…kÄraḥ — sin ego falso; sama — igual; duḥkha — en la aflicción; sukhaḥ — y en la felicidad; ká¹£amÄ« — indulgente; santuá¹£á¹aḥ — satisfecho; satatam — siempre; yogÄ« — alguien dedicado a la devoción; yata-ÄtmÄ â€” autocontrolado; dá¹›á¸ha-niÅ›cayaḥ — con determinación; mayi — en MÃ; arpita — ocupado; manaḥ — mente; buddhiḥ — e inteligencia; yaḥ — aquel que; mat-bhaktaḥ — Mi devoto; saḥ — él; me — por MÃ; priyaḥ — querido.
Yendo de nuevo al punto del servicio devocional puro, en estos dos versos el Señor está describiendo las cualidades del devoto puro. Al devoto puro nunca lo perturban las circunstancias. Y él tampoco envidia a nadie. Y el devoto no se vuelve enemigo de su enemigo; él piensa: “Esta persona está actuando como enemiga mÃa debido a mis propias fechorÃas pasadas. Asà que, es mejor sufrir que protestarâ€. En el Srimad-Bhagavatam (10.14.8) se dice: tat te ’nukampam su-samiksamano bhuñjana evatma-krtam vipakam. Cuando quiera que el devoto está afligido o en dificultades, piensa que es la misericordia del Señor para con él. Él piensa: “Gracias a mis fechorÃas pasadas debÃa de sufrir muchÃsimo más de lo que estoy sufriendo ahora. Se debe, pues, a la misericordia del Señor Supremo que yo no esté recibiendo todo el castigo que merezco. Sólo estoy recibiendo un poquito, por la misericordia de la Suprema Personalidad de Diosâ€. En consecuencia, él siempre está tranquilo y callado, y es paciente, pese a las muchas condiciones deplorables que lo rodeen. Además, el devoto siempre es bondadoso con todos, incluso con su enemigo. Nirmama significa que un devoto no les da mucha importancia a los dolores y problemas propios del cuerpo, porque él sabe perfectamente bien que no es el cuerpo material. Él no se identifica con el cuerpo; por consiguiente, él está libre del concepto del ego falso y mantiene el equilibrio tanto en la felicidad como en la aflicción. Él es tolerante, y se satisface con cualquier cosa que llegue por la gracia del Señor Supremo. Él no se esfuerza mucho por lograr algo muy difÃcil; por ende, siempre está dichoso. Él es un mÃstico totalmente perfecto, porque está fijo en las instrucciones que ha recibido del maestro espiritual, y como tiene los sentidos controlados, es determinado. Él no se deja influir por argumentos falsos, porque nadie puede apartarlo de la determinación fija del servicio devocional. Él está plenamente consciente de que Krsna es el Señor eterno, asà que nadie puede perturbarlo. Todas sus cualidades lo capacitan para depender por entero del Señor Supremo. Ese nivel de servicio devocional es indudablemente muy difÃcil de encontrar, pero un devoto se sitúa en esa etapa al seguir los principios regulativos del servicio devocional. Además, el Señor dice que esa clase de devoto le es muy querido, ya que Él siempre está complacido con todas las actividades que el devoto realiza en estado de plena conciencia de Krsna.