dyūtaḿ chalayatām asmi
tejas tejasvinām aham
jayo 'smi vyavasāyo 'smi
sattvaḿ sattvavatām aham
dyÅ«tam — la apuesta; chalayatÄm — de todos los tramposos; asmi — Yo soy; tejaḥ — el esplendor; tejasvinÄm — de todo lo espléndido; aham — Yo soy; jayaḥ — la victoria; asmi — Yo soy; vyavasÄyaḥ — empresa o aventura; asmi — Yo soy; sattvam — la fuerza; sattva-vatÄm — del fuerte; aham — Yo soy.
Existen muchas clases de engañadores por todo el universo. De todos los engaños, la apuesta es el supremo, y por ello representa a Krsna. En Su carácter de Supremo, Krsna puede ser más mentiroso que cualquier hombre ordinario. Si Krsna decide engañar a una persona, nadie puede superarlo en Su engaño. Su grandeza no es unilateral: es absoluta.
Entre los victoriosos, Él es la victoria. Él es el esplendor de lo espléndido. Entre los emprendedores y trabajadores, Él es el más emprendedor; y entre los fuertes, Él es el más fuerte. Cuando Krsna se hallaba en la Tierra, nadie podÃa superarlo en lo que a fuerza se refiere. Incluso en Su infancia, Él levantó la colina Govardhana. Nadie puede superarlo en el engaño, nadie puede superarlo en el esplendor, nadie puede superarlo en la victoria, nadie puede superarlo en la iniciativa y nadie puede superarlo en la fuerza.