akṣarāṇām a-kāro 'smi
dvandvaḥ sāmāsikasya ca
aham evākṣayaḥ kālo
dhātāhaḿ viśvato-mukhaḥ
akṣarāṇām — de las letras; a-kāraḥ — la primera letra; asmi — Yo soy; dvandvaḥ — la dual; sāmāsikasya — de los compuestos; ca — y; aham — Yo soy; eva — ciertamente; akṣayaḥ — eterno; kālaḥ — el tiempo; dhātā — el creador; aham — Yo soy; viśvataḥ-mukhaḥ — Brahmā.
A-kara, la primera letra del alfabeto sánscrito, es el comienzo de la literatura védica. Sin a-kara no se puede pronunciar nada; por lo tanto, esa letra constituye el comienzo del sonido. En sánscrito hay además muchas palabras compuestas, de las cuales la palabra dual, como rama-krsna, se denomina dvandva. En esa palabra compuesta, las palabras rama y krsna tienen la misma forma, en virtud de lo cual el compuesto se denomina dual.
Entre todas las clases de aniquiladores, el tiempo es el aniquilador supremo, porque el tiempo lo mata todo. El tiempo es el representante de Krsna, ya que en el debido momento habrá un gran incendio y todo será aniquilado.
Entre las entidades vivientes que crean, Brahma, que tiene cuatro cabezas, es la principal. Por consiguiente, él es un representante del Señor Supremo, Krsna.