arjuna uvāca
dṛṣṭvemaḿ sva-janaḿ kṛṣṇa
yuyutsuḿ samupasthitam
sīdanti mama gātrāṇi
mukhaḿ ca pariśuṣyati
arjunaḥ uvÄca — Arjuna dijo; dṛṣá¹vÄ â€” después de ver; imam — a todos estos; sva-janam — parientes; kṛṣṇa — ¡oh, Kṛṣṇa!; yuyutsum — todos con ánimos de pelear; samupasthitam — presentes; sÄ«danti — están temblando; mama — mÃ; gÄtrÄṇi — miembros del cuerpo; mukham — boca; ca — también; pariÅ›uá¹£yati — se está secando.
Cualquier hombre que tenga una devoción genuina por el Señor, tiene todas las buenas cualidades que se encuentran en las personas santas o en los semidioses; mientras que el no devoto, por muchas cualidades materiales que haya adquirido a través de la educación y la cultura, carece de cualidades divinas. Asà pues, Arjuna, al ver a sus familiares y amigos en el campo de batalla, fue agobiado al instante por un sentimiento de compasión hacia aquellos que de ese modo habÃan decidido pelear entre sÃ. En lo que se referÃa a sus soldados, Él se habÃa compadecido de ellos desde el principio, pero luego sintió compasión incluso por los soldados del bando opuesto, al prever su muerte inminente. Y mientras pensaba en eso, los miembros del cuerpo le comenzaron a temblar y la boca se le secó. Él estaba más o menos asombrado de ver el ánimo de pelear que ellos manifestaban. Prácticamente toda la comunidad, todos los parientes consanguÃneos de Arjuna, habÃan ido a pelear con él. Esto llegó a abrumar a un devoto tan benévolo como lo era Arjuna. Aunque aquà no se menciona, no obstante uno puede imaginarse fácilmente que a Arjuna no sólo le temblaban los miembros del cuerpo y se le estaba secando la boca, sino que también estaba llorando de compasión. Esa clase de sÃntomas que Arjuna exhibÃa no se debÃan a una debilidad, sino a su buen corazón, caracterÃstica propia de un devoto puro del Señor. Por ello se dice:
yasyasti bhaktir bhagavaty akiñcana
sarvair gunais tatra samasate surah
harav abhaktasya kuto mahad-guna
mano-rathenasati dhavato bahih
“Aquel que tiene una devoción inquebrantable por la Personalidad de Dios, posee todas las buenas cualidades de los semidioses. Pero aquel que no es devoto del Señor, tiene sólo cualidades materiales que son de poco valor. Esto se debe a que se halla revoloteando en el plano mental, y a que es seguro que lo atrae la deslumbrante energÃa material†(Bhag. 5.18.12).