tataḥ śvetair hayair yukte
mahati syandane sthitau
mādhavaḥ pāṇḍavaś caiva
divyau śańkhau pradadhmatuḥ
tataḥ — después de eso; Å›vetaiḥ — con blancos; hayaiḥ — caballos; yukte — uncidos; mahati — en una gran; syandane — cuadriga; sthitau — situadas; mÄdhavaḥ — Kṛṣṇa (el esposo de la diosa de la fortuna); pÄṇá¸avaḥ — Arjuna (el hijo de PÄṇá¸u); ca — también; eva — ciertamente; divyau — trascendental; Å›ankhau — caracolas; pradadhmatuḥ — sonaron.
En contraste con la caracola que Bhismadeva hizo sonar, las caracolas que Krsna y Arjuna tenÃan en las manos se describen como trascendentales. Que las caracolas trascendentales sonaran, indicaba que no habÃa ninguna esperanza de que el otro bando lograra la victoria, porque Krsna estaba del lado de los Pandava. Jayas tu pandu-putranam yesam pakse janardanah. La victoria está siempre del lado de personas tales como los hijos de Pandu, porque el Señor Krsna está asociado con ellas. Y, dondequiera y cuando quiera que el Señor se halla presente, la diosa de la fortuna también está allÃ, pues ella nunca permanece sola, sin su esposo. Por consiguiente, a Arjuna le aguardaba la victoria y la fortuna, tal como lo indicaba el sonido trascendental producido por la caracola de Visnu, o el Señor Krsna. Además, la cuadriga en la que los dos amigos estaban sentados se la habÃa donado Agni (el dios del fuego) a Arjuna, y ello indicaba que dicha cuadriga podÃa conquistar todos los flancos, en cualquier parte de los tres mundos a donde fuese llevada.